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Pediatría. Ecografía abdominal pediátrica



La ecografía o ultrasonografía es un método de exploración que obtiene imágenes del interior del cuerpo usando ondas sónicas de alta frecuencia. Los ecos producidos por estas ondas al incidir en los distintos tejidos del organismo son reflejados y recogidos para formar una imagen. La ecografía se realiza en tiempo real, es decir que permite observar el movimientos en los tejidos y órganos internos, como puede ser la sangre circulando o el movimiento de las asas intestinales. Esta característica permite diagnosticar un abanico amplio de patologías.
La Ecografía no usa radiaciones ionizantes.

En los niños, las indicaciones de la ecografía abdominal son muy amplias ya que permite estudiar muy bien todos los órganos abdominales como son el apéndice cecal, el hígado, la vesícula biliar, el bazo, el páncreas, los intestinos, los riñones y la vejiga.
La ecografía es muy útil para valorar el dolor abdominal en el niño. La apendicitis aguda es la causa más frecuente de cirugía urgente abdominal en el niño después de los traumatismos y la ecografía es una técnica rápida, no dolorosa y fiable para diagnosticarla.
En general, la ecografía ayuda al médico a identificar la causa de dolor abdominal, mostrando cálculos en la vesícula o en el riñón, abscesos o apendicitis. Sirve para guiar procedimientos intervencionistas como son las punciones con aguja fina de lesiones para su estudio citológico o bacteriológico. Ayuda a identificar la causa de agrandamiento de un órgano abdominal y a localizar líquido anormal dentro del abdomen.

Debe vestir a su hijo de forma cómoda, con ropa amplia. La preparación varía dependiendo de la región a examinar y de la patología que se sospecha. Según el caso, se le indicará que el niño guarde una ayuna de alimentos sólidos y líquidos desde 12 horas antes de la exploración o bien que beba seis vasos de agua dos horas antes del estudio y no orine para poder estudiarlo conla vejiga llena. Generalmente no se precisa sedación.

Un aparato de ultrasonidos (o ecografía) consiste en una consola, que contiene el ordenador del equipo, un monitor semejante al de la televisión, en el que se ven las imágenes ecográficas, y un transductor que es un dispositivo de pequeño tamaño, con forma de pastilla, que está unido al equipo por un grueso cable y que se desliza por la piel de la zona a estudiar. El radiólogo, o el técnico radiólogo que realiza la exploración, extiende un gel acuoso y transparente sobre la piel cuya misión es facilitar la transmisión de las ondas sonoras. Seguidamente desliza el transductor sobre la piel y las imágenes de los tejidos y órganos que se encuentran debajo comienzan a aparecer en el monitor.

La ecografía o ultrasonografía se basa en el mismo mecanismo que emplean los radares.
El sonido enviado en una dirección choca con los objetos y rebota en forma de eco de ondas sonoras que dan información sobre el objeto, a que distancia se encuentra y como es su superficie.
El transductor funciona como emisor y receptor de ondas sonoras. Cuando se aplica sobre la piel envía ondas de alta frecuencia, no apreciables por el oído humano, hacia el cuerpo. Estas ondas son reflejadas en mayor o menor grado dependiendo de la naturaleza de los tejidos en los que inciden, y son recogidas por el transductor que las envía al computador situado en la consola para ser procesadas y transformadas en una imagen. Este proceso se realiza en tiempo real, es decir la imagen en el monitor cambia constantemente reflejando en cada momento los movimientos que se producen.
En la ecografía-doppler, el transductor recoge las variaciones en las ondas creadas por el movimiento de la sangre circulante en los vasos arteriales y venosos, y es capaz de establecer la velocidad del flujo sanguíneo y su dirección.
La imagen puede ser detenida en el momento oportuno y capturada para ser impresa en una película radiográfica.
El paciente se tumba en una camilla y el radiólogo o el técnico aplican el gel sobre la piel del abdomen para facilitar la transmisión de las ondas sónicas. A continuación se presiona suavemente el transductor contra la piel y se mueve lentamente realizando un barrido de la zona a estudiar. Al mismo tiempo, las imágenes ecográficas van apareciendo en el monitor. Una vez terminado el procedimiento el paciente puede irse, no precisando ninguna recomendación ni cuidado especial.
La exploración no producedolor y generalmente dura menos de 30 minutos.

El radiólogo es un médico especialista en ecografía y en otras técnicas de imagen. Él analizará las imágenes ecográficas, emitirá un informe con el diagnóstico más probable y lo enviará al médico que solicitó la exploración que será quien le comunique a usted el resultado.

Los beneficios son los siguientes:

Es una exploración rápida y fiable para estudiar situaciones urgentes abdominales como puede ser la apendicitis aguda.
Es una exploración que causará a su hijo menos miedo y nerviosismo que la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC). No es necesario que el paciente esté absolutamente inmóvil durante el estudio como ocurre con la TC y la RM.
Es una exploración indolora, con un coste bajo y no es agresiva. No expone a su hijo a radiaciones ionizantes.

La ecografía no sirve para estudiar lesiones dentro de los huesos (para ello debe realizarse TC o RM). Tampoco sirve para estudiar el estómago o los intestinos ya que están llenos de aire y el aire no transmite bien las ondas sonoras.



Músculo esquelético- Radiografías



Son imágenes del cuerpo humano, realizadas mediante el uso de rayos X, éstos son radiaciones que emiten los aparatos de radiología. Las imágenes se reproducen normalmente en las placas radiográficas que son a modo de negativos fotográficos de la zona explorada y el médico los estudia con una luz trasera o negatoscopio.

Los rayos X pueden producir alteraciones sobre nuestras células, que nos causen lesiones tardías a nosotros o nuestra descendencia, cuando se abusa de su uso.
Por este motivo la indicación para su realización es siempre del médico y para obtener una información imprescindible sobre su enfermedad; en estas condiciones el beneficio que se obtiene de las radiografías es superior a los riesgos de las radiaciones.

Su nombre viene del uso de rayos X, que fueron descubiertos hace 100 años por un científico llamado Röentgen; desde entonces el uso de los rayos X en Medicina se ha generalizado. Las radiografías son el sistema más básico de su uso, pero siguen siendo imprescindibles en la práctica médica habitual y no sustituidas por otras técnicas de nueva aparición.

Por el riesgo de los rayos X de producir lesiones, su uso en niños y embarazadas es muy restringido y bajo clara indicación del médico.
Las mujeres en edad fértil, si la radiografía no es por una enfermedad aguda, deben hacerse las radiografías durante la menstruación o en la primera semana posterior a ella.

La legislación es muy exigente respecto a quién puede tener, manejar y controlar los equipos de radiología; obliga que un médico acreditado supervise los aparatos, una enfermera o técnico deben realizar las radiografías y las instalaciones deben cumplir unos controles de seguridad y calidad.

No se requiere preparación especial para las radiografías normales o simples, en los estudios más complejos con contrastes se indica, en el momento de la citación, la preparación adecuada.
Se debe acudir con ropa fácil de quitar y sin joyas. La enfermera o técnico que realizan la radiografía le orientaran cómo colaborar en el estudio.

Los profesionales que trabajan con rayos X, están sometidos a los riesgos de las radiaciones de forma constante, por este motivo cuando no es necesario se protegen detrás de cristales plomados; si es necesario que algún profesional o familiar esté cercano al enfermo que se realiza las radiografías, se debe proteger con delantales plomados.

Los genitales de hombres y mujeres, el tiroides en el cuello y los ojos son por este orden los más sensibles, por este motivo se protegen con mandiles, collarines y gafas plomadas. Los profesionales conocen cuando hay que utilizarlos.

Son numerosas las técnicas radiológicas, no sólo las realizadas en Servicios de Radiodiagnóstico como: urografías, enemas opacos, gastroduodenales, vasculares… También se usan en quirófanos, unidades de cuidados intensivos… En pequeñas dosis utilizan rayos X los equipos de los estomatólogos o dentistas.
Pregunte siempre que tenga dudas al médico responsable de su prueba.

Los contrastes son sustancias administradas para poder realizar algunas pruebas radiológicas, sin ellos no se obtendría el resultado esperado de un diagnostico.
Según la prueba se introducen por boca, recto, uretra o por vena; en el caso de su introducción en arterias o venas puede existir un pequeño riesgo de alergia que no se puede detectar con pruebas previas y que la enfermera o médico le explicará para su aceptación.



Tórax - Radiografías



La radiografía de tórax es la exploración diagnóstica radiológica más frecuentemente realizada. Aproximadamente la mitad de las placas de rayos X que se realizan en un hospital o ambulatorio son radiografías de tórax. Habitualmente se realizan para evaluar los pulmones, el corazón y la pared torácica. Una neumonía, una insuficiencia cardiaca, enfisema pulmonar, cáncer de pulmón y otras patologías pueden diagnosticarse o sospecharse con una radiografía de tórax. Frecuentemente se realizan radiografías de tórax previas a cirugía, durante procesos de inmigración o para un puesto de trabajo. El uso rutinario de radiografías de tórax está siendo reevaluado debido a la falta de evidencia de su utilidad y muchas compañías aseguradoras no consideran su pago si no existen signos específicos, síntomas u otras alteraciones médicas.

La radiografía de tórax típicamente se realiza como primera exploración cuando hay síntomas de dificultad respiratoria, tos persistente, dolor torácico, traumatismo torácico o fiebre. Personas con conocida o sospecha de insuficiencia cardiaca congestiva o cáncer pueden requerir una radiografía de tórax para seguir su respuesta al tratamiento o para determinar cambios que requerirían un cambio en el manejo clínico.

No requiere preparación especial. Las mujeres deben informar siempre al técnico o al médico si existe la posibilidad de que estén embarazadas.

El equipo más común de radiografías utilizado para rayos X de tórax consiste en una “caja” donde se encuentra el material de reproducción- como la película o un panel digital donde el enfermo coloca su caja torácica- y el aparato que contiene el tubo de rayos X, habitualmente situado a 1,7 metros de distancia. En algunos casos el equipo consiste de una gran mesa plana con un cajón que contiene un cassette con película de rayos X o un panel digital. Con este dispositivo el tubo de rayos X se sitúa suspendido sobre la mesa.

Radiografiar supone exponer una parte del cuerpo a una pequeña dosis de radiación para producir una imagen de los órganos internos. Cuando los rayos X penetran el cuerpo son absorbidos por las diferentes partes de la anatomía en diferentes cantidades. Las costillas y la columna por ejemplo absorben mucha radiación y aparecen blancas o ligeramente grises en la imagen. Los pulmones absorben poca radiación y aparecen oscuros o negros en la imagen. Dependiendo del tipo de soporte de imagen utilizado, las radiografías de tórax pueden verse en placas radiográficas o más comúnmente en formato digital que se archiva electrónicamente. Las imágenes digitales pueden ser trasferidas para almacenarlas en un CD-ROM. Las imágenes almacenadas pueden usarse para comparar con previas si la enfermedad se desarrolla. La comparación de radiografías es muy importante para tomar una decisión de si un hallazgo es clínicamente importante o no.

Los pacientes deben desvestirse incluyendo la ropa interior con piezas metálicas. La mayoría de los centros proporcionan al enfermo una bata desechable para ponerse. A los pacientes también se les pide que se quiten objetos metálicos que pueden interferir con los rayos X. Normalmente se obtiene una proyección frontal o postero anterior, en la cual el paciente se coloca con el tórax apoyado en la placa fotográfica con sus manos en la cadera y los codos separados en una posición algo exagerada. El técnico pedirá al paciente que se esté quieto y que haga una inspiración profunda y la mantenga. Aguantar la respiración después de una inspiración profunda reduce las posibilidades de obtener una imagen borrosa y también aumenta la calidad del estudio dado que las alteraciones en los pulmones llenos de aire son más fáciles de ver que en el pulmón colapsado. Luego el técnico se introduce en una pequeña habitación para activar el equipo radiográfico el cual envía el haz de rayos X desde la fuente detrás del paciente a través del tórax hasta grabar la placa o casete digital. Algunos equipos están diseñados para acomodar a los pacientes que no pueden estar de pie para la radiografía de tórax.
El técnico puede necesitar una proyección adicional para ver adecuadamente todas las partes del tórax o puede tomar una proyección lateral del tórax. Para una proyección lateral se coloca de pie, de lado a la placa fotográfica con los brazos levantados y se repite el mismo proceso. Proyecciones desde otros ángulos pueden realizarse si el radiólogo necesita evaluar áreas adicionales del tórax. Finalmente, una radiografía de tórax puede ser repetida dentro de horas, días, o meses para evaluar cualquier cambio. Estas repeticiones o exámenes secuenciales se llaman radiografías de tórax seriadas.
Cuando se termina la realización de las radiografías de tórax el paciente espera hasta que el técnico chequea las imágenes por si están movidas o para asegurarse que todo el tórax está incluido.
Finalmente un radiólogo interpretará las imágenes utilizando unos negatoscopios o un monitor de ordenador para revisar las imágenes digitales.

Este es un procedimiento indoloro. El principal disconfort puede producirlo el frío del panel donde se apoya el paciente. Personas con artritis o con problemas en la pared torácica hombros o brazos pueden notar dolor intentando mantener la posición correcta para la radiografía de tórax. En estos casos el técnico puede ayudar a encontrar una posición que asegure la calidad diagnóstica.

Un radiólogo, un médico específicamente entrenado para supervisar e interpretar exámenes radiológicos, analizará las imágenes y enviará un informe firmado con su interpretación al médico peticionario quien le informará de los resultados de la prueba. Nuevas técnicas en la comunicación también permiten el envío de informes e imágenes digitales de forma confidencial como Internet.

Beneficios:

Un médico puede recomendar una radiografía de tórax a un paciente con dificultad respiratoria, tos persistente o extraña, dolor torácico o traumatismo torácico. En los casos de neumonía, el sitio de esta aparece blanco en la imagen.
Una radiografía de tórax puede mostrar enfisema avanzado así como otras patologías pulmonares difusas como la fibrosis.
• Cáncer de pulmón y tumores que se extienden al pulmón pueden ser visibles en radiografía de tórax. Sin embargo las lesiones que son pequeñas o se superponen a estructuras normales pueden no ser visibles.
Alteraciones en el corazón como líquido rodeándolo ( derrame pericárdico) un corazón aumentado o con alteraciones en su morfología o insuficiencia cardiaca pueden también ser visibles en una radiografía de tórax.
Derrame pleural ( líquido rodeando el pulmón) en uno o en ambos lados puede ser detectado. Habitualmente la causa de este líquido puede ser deducido de datos clínicos o de otros hallazgos en la radiografía de tórax pero puede ser necesario tomar una muestra del líquido para determinar su causa.
Riesgos:

Los rayos X son un tipo de radiaciones electromagnéticas, son invisibles y no crean sensación cuando atraviesan el organismo. La radiografía de tórax es una de las exploraciones médicas realizadas con menor dosis de radiación.
Durante la realización de esta exploración se tiene especial cuidado para asegurar la energía correcta en el haz de rayos X con máxima seguridad para el paciente. Protegiendo el abdomen y la pelvis del paciente con un delantal ayuda a reducir radiación innecesaria. Las mujeres deben informar siempre a su médico o al técnico de rayos si existe alguna posibilidad de que este embarazada.
La dosis efectiva de radiación de esta técnica es aproximadamente 0,1 mSv similar a lo que recibe la media de población de la radiación ambiente en 10 días.
Los riesgos de la radiación son minimizados por:
Técnicas estándar establecidas por guías internacionales y nacionales que han sido diseñadas y revisadas por comités nacionales e internacionales de protección radiológica.
Sistemas modernos de rayos X que controlan estrechamente el haz de rayos X con métodos de control de dosis y filtración del haz. Así la radiación dispersa es minimizada y aquellas partes del cuerpo del paciente que no están siendo estudiadas reciben una exposición mínima

La radiografía de tórax es una exploración muy útil pero tiene limitaciones. Algunas partes del tórax no se ven claramente en la imagen. Por otra parte una radiografía de tórax normal no descarta todos los problemas del tórax. Por ejemplo, pacientes con ataques de asma pueden tener una placa normal. Hay algunos canceres demasiado pequeños o difíciles de visualizar y puede que no sean visibles. Coágulos de sangre en el pulmón (embolismo pulmonar) no pueden verse en la radiografía de tórax y requieren un estudio adicional.
Un TC de tórax puede ser necesario para aclarar un hallazgo visto en la radiografía de tórax o buscar una alteración no visible en la radiografía de tórax en respuesta a un problema clínico. El grado de afectación del pulmón así como la distribución de la enfermedad y localización anatómica puede ser evaluada mejor con un TC ayudando al diagnóstico. Algunas enfermedades como las enfermedades pulmonares crónicas son evaluadas con TC de alta resolución.
La radiografía de tórax y la exploración física deben tener correlación. La información que proporciona cada exploración puede dar al médico una clara comprensión de la salud del paciente.



Radiología Convencional - Radiografías



Son imágenes del cuerpo humano, realizadas mediante el uso de rayos X, éstos son radiaciones que emiten los aparatos de radiología. Las imágenes se reproducen normalmente en las placas radiográficas que son a modo de negativos fotográficos de la zona explorada y el médico los estudia con una luz trasera o negatoscopio.

Los rayos X pueden producir alteraciones sobre nuestras células, que nos causen lesiones tardías a nosotros o nuestra descendencia, cuando se abusa de su uso.
Por este motivo la indicación para su realización es siempre del médico y para obtener una información imprescindible sobre su enfermedad; en estas condiciones el beneficio que se obtiene de las radiografías es superior a los riesgos de las radiaciones.

Su nombre viene del uso de rayos X, que fueron descubiertos hace 100 años por un científico llamado Röentgen; desde entonces el uso de los rayos X en Medicina se ha generalizado. Las radiografías son el sistema más básico de su uso, pero siguen siendo imprescindibles en la práctica médica habitual y no sustituidas por otras técnicas de nueva aparición.

La legislación es muy exigente respecto a quién puede tener, manejar y controlar los equipos de radiología; obliga que un médico acreditado supervise los aparatos, una enfermera o técnico deben realizar las radiografías y las instalaciones deben cumplir unos controles de seguridad y calidad.

No se requiere preparación especial para las radiografías normales o simples, en los estudios más complejos con contrastes se indica, en el momento de la citación, la preparación adecuada.
Se debe acudir con ropa fácil de quitar y sin joyas. La enfermera o técnico que realizan la radiografía le orientaran cómo colaborar en el estudio.

Los profesionales que trabajan con rayos X, están sometidos a los riesgos de las radiaciones de forma constante, por este motivo cuando no es necesario se protegen detrás de cristales plomados; si es necesario que algún profesional o familiar esté cercano al enfermo que se realiza las radiografías, se debe proteger con delantales plomados.

Los genitales de hombres y mujeres, el tiroides en el cuello y los ojos son por este orden los más sensibles, por este motivo se protegen con mandiles, collarines y gafas plomadas. Los profesionales conocen cuando hay que utilizarlos.

Son numerosas las técnicas radiológicas, no sólo las realizadas en Servicios de Radiodiagnóstico como: urografías, enemas opacos, gastroduodenales, vasculares… También se usan en quirófanos, unidades de cuidados intensivos…
En pequeñas dosis utilizan rayos X los equipos de los estomatólogos o dentistas.
Pregunte siempre que tenga dudas al médico responsable de su prueba.

Los contrastes son sustancias administradas para poder realizar algunas pruebas radiológicas, sin ellos no se obtendría el resultado esperado de un diagnostico.
Según la prueba se introducen por boca, recto, uretra o por vena; en el caso de su introducción en arterias o venas puede existir un pequeño riesgo de alergia que no se puede detectar con pruebas previas y que la enfermera o médico le explicará para su aceptación.