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Imágenes Musculoesqueléticas





Músculo-esquelético



La Radiología Músculo-Esquelética o osteomuscular, se centra en el diagnóstico y tratamiento de cualquier aspecto relacionado con el aparato locomotor, por medio de la imagen.



Músculo-esquelético – Radiografías



Son imágenes del cuerpo humano, realizadas mediante el uso de rayos X, éstos son radiaciones que emiten los aparatos de radiología. Las imágenes se reproducen normalmente en las placas radiográficas que son a modo de negativos fotográficos de la zona explorada y el médico los estudia con una luz trasera o negatoscopio.

Los rayos X pueden producir alteraciones sobre nuestras células, que nos causen lesiones tardías a nosotros o nuestra descendencia, cuando se abusa de su uso.
Por este motivo la indicación para su realización es siempre del médico y para obtener una información imprescindible sobre su enfermedad; en estas condiciones el beneficio que se obtiene de las radiografías es superior a los riesgos de las radiaciones.

Su nombre viene del uso de rayos X, que fueron descubiertos hace 100 años por un científico llamado Röentgen; desde entonces el uso de los rayos X en Medicina se ha generalizado. Las radiografías son el sistema más básico de su uso, pero siguen siendo imprescindibles en la práctica médica habitual y no sustituidas por otras técnicas de nueva aparición.

Por el riesgo de los rayos X de producir lesiones, su uso en niños y embarazadas es muy restringido y bajo clara indicación del médico.
Las mujeres en edad fértil, si la radiografía no es por una enfermedad aguda, deben hacerse las radiografías durante la menstruación o en la primera semana posterior a ella.

La legislación es muy exigente respecto a quién puede tener, manejar y controlar los equipos de radiología; obliga que un médico acreditado supervise los aparatos, una enfermera o técnico deben realizar las radiografías y las instalaciones deben cumplir unos controles de seguridad y calidad.

No se requiere preparación especial para las radiografías normales o simples, en los estudios más complejos con contrastes se indica, en el momento de la citación, la preparación adecuada.
Se debe acudir con ropa fácil de quitar y sin joyas. La enfermera o técnico que realizan la radiografía le orientaran cómo colaborar en el estudio.

Los profesionales que trabajan con rayos X, están sometidos a los riesgos de las radiaciones de forma constante, por este motivo cuando no es necesario se protegen detrás de cristales plomados; si es necesario que algún profesional o familiar esté cercano al enfermo que se realiza las radiografías, se debe proteger con delantales plomados.

Los genitales de hombres y mujeres, el tiroides en el cuello y los ojos son por este orden los más sensibles, por este motivo se protegen con mandiles, collarines y gafas plomadas. Los profesionales conocen cuando hay que utilizarlos.

Son numerosas las técnicas radiológicas, no sólo las realizadas en Servicios de Radiodiagnóstico como: urografías, enemas opacos, gastroduodenales, vasculares… También se usan en quirófanos, unidades de cuidados intensivos…
En pequeñas dosis utilizan rayos X los equipos de los estomatólogos o dentistas.
Pregunte siempre que tenga dudas al médico responsable de su prueba.

Los contrastes son sustancias administradas para poder realizar algunas pruebas radiológicas, sin ellos no se obtendría el resultado esperado de un diagnostico.
Según la prueba se introducen por boca, recto, uretra o por vena; en el caso de su introducción en arterias o venas puede existir un pequeño riesgo de alergia que no se puede detectar con pruebas previas y que la enfermera o médico le explicará para su aceptación.



Músculo-esquelético – Ecografía músculo-esquelética



La ecografía o ultrasonidos se refieren al envío de ondas de sonido a través del cuerpo. Las ondas sonoras son reflejadas por los órganos internos. Los reflejos son interpretados por instrumentos especiales que posteriormente crean una imagen de una parte anatómica. En la imagen ecográfica no se utilizan radiaciones ionizantes (rayos x)
Una imagen ecográfica es un método útil en el examen del sistema músculo- esquelético del cuerpo para detectar problemas en los músculos, tendones, ligamentos, articulaciones y partes blandas. Las imágenes ecográficas son capturadas en tiempo real, de manera que pueden mostrar movimiento, función y anatomía, permitiendo al radiólogo diagnosticar una serie de lesiones y establecer el daño posterior a una lesión o enfermedad.

Deberías vestirte de forma confortable, con ropa poco apretada. No se requiere otra preparación.

El equipo consiste en un transductor y un sistema monitorizado. El transductor es un aparato pequeño, manejado por la mano que se parece a un micrófono. El radiólogo o ecografista extiende un gel lubricante en el área que va a ser examinada y presiona entonces el transductor firmemente contra la piel.
La imagen ecográfica es inmediatamente visible en una pantalla cercana que se parece mucho a una pantalla de ordenador o de un televisor. El radiólogo o ecografista mira la pantalla durante el examen y captura las imágenes representativas para guardarlas. Frecuentemente el paciente es capaz de verlas también.

La imagen ecográfica se basa en los mismos principios que el sonar de los murciélagos, barcos y pescadores con detectores de pescado. Como un sonido controlado rebota contra un objeto, sus ondas ecogénicas pueden ser usadas para identificar un objeto lejano, determinar su forma, tamaño y consistencia interna (líquido, sólido o mixto).
Las funciones del transductor son tanto como altavoz (para crear sonido) como micrófono (para grabarlo). Cuando un transductor es presionado contra la piel, dirige al interior del cuerpo un flujo de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles. Como las ondas sonoras resuenas (como el eco) en los tejidos y líquidos corporales, el sensible micrófono del transductor registra mínimos cambios en la dirección e intensidad de las ondas. Estas ondas características son inmediatamente medidas y analizadas por un ordenador, que las convierte, en tiempo real en una imagen en la pantalla. Las imágenes reales de la exploración pueden ser grabadas en un video. Además, cuando interesa, se pueden “congelar” determinados momentos de la exploración, de forma que se consiguen una serie de imágenes, resumen de la ecografía realizada.

El paciente se coloca en una mesa de exploración que puede inclinarse y moverse. Se aplica un gel en el área que va a ser examinada. El gel ayuda a que el transductor realice un contacto seguro y elimine bolsas de aire entre el transductor y la piel, ya que las ondas de sonido no pueden penetrar el aire. El radiólogo presiona firmemente contra la piel y lo mueve en uno y otro sentido hasta obtener la imagen del área de interés, examinando las imágenes del monitor y capturando “fotos instantáneas” cuando es necesario.
Cuando el examen se completa, puede decirse al paciente que se vista y espere mientras revisan las imágenes, en placas o en el monitor. Sin embargo, frecuentemente, el ecografista o radiólogo es capaz de interpretar las imágenes en tiempo real cuando están siendo adquiridas, y, el paciente puede irse inmediatamente.

La mayor parte de los estudios ecográficos son relativamente rápidos y bien tolerados por el paciente. Si es realizado sobre una zona dolorosa, puede haber un mínimo dolor asociado durante la exploración. Por lo demás, la exploración es indolora. Estarás estirado o sentado en una mesa de exploración que puede ser inclinada o movida para permitir el acceso al área que debe ser estudiada. El ecografista o radiólogo extenderá un poco de gel en la piel y presionará el transductor firmemente contra tu cuerpo, moviéndolo hasta que son obtenidas las imágenes deseadas. La mayor parte de las exploraciones duran 45 minutos o menos.

Un radiólogo con experiencia en ultrasonidos analizará todas las imágenes y enviará un informe a su médico de cabecera. Su médico le explicará los hallazgos. Con la tecnología actual, su médico puede ver las imágenes y leer el informe del radiólogo por Internet.

Beneficios:

La ecografía es generalmente indolora y no invasiva
La ecografía está ampliamente disponible y es fácil de usar
La ecografía no utiliza radiación ionizante para obtener las imágenes
La ecografía proporciona imágenes en tiempo real, convirtiéndola en una buena herramienta para guiar procedimientos mínimamente invasivos, como infiltraciones de cortisona, biopsias con aguja y aspiración de líquidos en articulaciones o en cualquier otro sitio.
A diferencia del fuerte campo magnético de la resonancia magnética (RM), la ecografía no se afecta por los marcapasos, implantes ferromagnéticos o fragmentos dentro del cuerpo. Ecografía es también una alternativa a la RM para pacientes con claustrofobia.

Riesgos:

Para la ecografía diagnóstica estándar no hay efectos perjudiciales en humanos.

La ecografía penetra con dificultad en el hueso y, por lo tanto, puede ver solo la superficie externa de las estructuras óseas y no puede penetrar dentro o más allá. Para visualizar las estructuras internas de los huesos o ciertas articulaciones, deben seleccionarse otras modalidades, como la RM.



Músculo-esquelético – Resonancia magnética del sistema músculo-esquelético



Para la realización de los estudios de RM se emplea un imán donde se introduce el paciente y ondas de radiofrecuencia en lugar de Rayos X. Mediante estas ondas de radiofrecuencia se obtienen imágenes detalladas de los órganos internos. Las zonas del sistema musculoesquelético que más frecuentemente se estudian por RM son la columna, rodilla y el hombro. Aunque la RM se puede utilizar en todas las articulaciones del cuerpo incluyendo la cadera, muñeca y manos. La RM requiere un equipo especializado y experiencia en la interpretación de las estructuras anatómicas a estudio que no son visibles mediante otros métodos de imagen.

Debido a que la RM puede mostrar la anatomía de los huesos y de los tejidos de alrededor con gran claridad, es la prueba que proporciona mayor información sobre lesiones en las articulaciones, en columna incluyendo las hernias discales y en partes blandas.
La RM se emplea de forma generalizada para el diagnóstico de lesiones relacionadas con el deporte.
Las imágenes de RM sirven para identificar la causa del dolor, hinchazón o sangrado en los tejidos que rodean a las articulaciones. Permite ver lesiones en los tendones, ligamentos y músculos e incluso algunas fracturas que no son visibles en las Radiografías.
Además la RM puede valorar de una manera muy clara los procesos degenerativos como las artritis, artrosis o las hernias discales. Los neurocirujanos con frecuencia emplean la RM para evaluar la integridad de la médula espinal en pacientes que han sufrido un traumatismo.
Finalmente la RM puede ser de utilidad para caracterizar las infecciones (osteomielitis) o los tumores que afectan a los huesos o articulaciones.

Debido a que en los estudios de RM se emplea un campo magnético muy potente el imán puede atraer a cualquier objeto ferromagnético que se encuentre dentro del cuerpo como prótesis, clips, marcapasos, catéteres de infusión, dispositivos intrauterinos, tornillos o grapas. En la mayoría se los casos los clips, tornillos y grapas no provocan problemas y se pueden introducir dentro del imán como medida de seguridad se recomienda no introducirlos hasta 4-6 semanas después de su colocación. Los tintes que se emplean para los tatuajes o en los perfiladores permanentes de los párpados contienen hierro que pueden calentarse durante el estudio aunque es raro. El personal que le realizará la prueba le preguntará como medida de seguridad si puede tener fragmentos metálicos en el cuerpo especialmente en los ojos o si ha trabajado con metales. Los empastes en general no se ven afectados por el campo magnético aunque pueden distorsionar la imagen en la región de la cara y el radiólogo lo debe conocer. Lo mismo ocurre con los aparatos dentales que pueden dificultar el ajuste del equipo. Debe quitarse la dentadura postiza, puentes, ganchos, joyas o audífonos antes de entrar dentro de la RM.
El radiólogo o el técnico de radiología le preguntarán acerca de posibles alergias o medicamentos que haya podido experimentar anteriormente o si ha sido sometido a una intervención quirúrgica. Si está usted embarazada por favor comuníqueselo al personal.
Algunos pacientes pueden tener una sensación de claustrofobia al tumbarse en la mesa de la RM, si no está seguro de poder tolerar la prueba puede pedir que le administren un sedante. En general no es necesario más que en uno de cada 20 pacientes.

Los equipos convencionales de RM están formados por un cilindro magnético dentro del cual se introduce una mesa sobre la que se ha colocado el paciente, que debe permanecer quieto durante la exploración por lo que puede experimentar una sensación de encierro o claustrofobia. Actualmente los nuevos equipos están diseñados utilizando imanes más anchos y el paciente no se encuentra totalmente encerrado dentro del mismo, por lo que la prueba se tolera mejor. Algunos equipos incluso están abiertos a los lados, aunque la calidad de la imagen puede variar en estos casos.
En la parte superior de esta página se muestra una foto de un equipo de RM.

La RM no utiliza la radiación para obtener las imágenes, a diferencia de las radiografías, estudios con isótopos o la tomografía computarizada (TC).
En los estudios de RM se utilizan ondas de radiofrecuencia que estimulan los núcleos de hidrógeno que se encuentran en los tejidos del cuerpo. Los núcleos de hidrógeno son inicialmente estimulados y posteriormente se relajan emitiendo una señal que es captada por el ordenador y procesada para formar una imagen. En el cuerpo humano los núcleos más abundantes son los núcleos de hidrógeno y las imágenes de RM nos van a mostrar las diferencias en concentración y distribución de núcleos de hidrógeno que hay entre los distintos tejidos del cuerpo. De esta manera tejidos dentro del mismo órgano pero con diferente concentración de núcleos de hidrógeno como la sustancia blanca y gris del cerebro pueden diferenciarse.
En general se realizan seis secuencias de imágenes con una duración de aproximadamente 15 minutos para cada una de ellas. Cada secuencia tiene su propio contraste y muestra una sección del cuerpo en uno o múltiples planos (de derecha a izquierda, de arriba abajo o de delante atrás).

El paciente se coloca sobre la mesa y se introduce dentro el imán a continuación el radiólogo y el técnico desde fuera obtienen las imágenes.
El paciente oirá un ruido como de martilleo durante la exploración que es debido al encendido y apagado de los gradientes del imán que permiten que la señal de los núcleos de hidrógeno del paciente pueda reflejarse hacia fuera y obtenerse la imagen. El paciente se podrá comunicar con el radiólogo o el técnico en cualquier momento utilizando el intercomunicador que dispone el equipo. En algunos centros se permite a los padres estar en la sala cuando el paciente es un niño o a un amigo en el caso de los adultos.
Dependiendo de cuantas imágenes sean necesarias obtener el estudio durará entre 15 y 45 minutos, aunque en ocasiones si se necesita realizar un estudio detallado puede prolongarse. Durante la exploración debe permanecer quieto aunque entre las secuencias puede moverse unos segundos.
Dependiendo de la parte del cuerpo que vaya a ser estudiada puede ser necesario utilizar contraste para visualizar determinadas estructuras o los vasos. Le colocarán una pequeña aguja conectada a una vía intravenosa en una vena de la mano o del antebrazo. El contraste se inyecta en la fase final de la exploración.
Cuando el estudio ha finalizado el paciente debe permanecer unos minutos sobre la mesa hasta que el radiólogo comprueba que todas las imágenes son adecuadas y no son necesarias nuevas series.

La RM no produce dolor pero algunos pacientes pueden sentirse incómodos sobre la mesa en esa posición, teniendo que permanecer quietos durante toda la prueba. Otros pueden tener sensación de encierro aunque en los nuevos equipos diseñados con un túnel más ancho y corto esta sensación es menor. Puede notar sensación de calor durante la prueba, eso es normal no obstante si le preocupa puede consultárselo o notificarlo al radiólogo o al técnico

El radiólogo, que es un médico experto en RM y en otras pruebas de imagen, analizará las imágenes y enviará un informe firmado con su interpretación al médico que haya solicitado la prueba al paciente Desde la consulta del médico se le comunicará cómo y cuándo recoger los resultados. En algunos centros disponen de la posibilidad de enviar las imágenes por Internet a la consulta del médico que ha solicitado la exploración.

Beneficios:

En las imágenes de RM de los músculos, tendones, articulaciones y vasos se ven con más detalle que con otros métodos de imagen.
La RM puede ayudar a demostrar las causas de dolor, hinchazón o sangrado permitiendo de esta forma instaurar el tratamiento adecuado.
El contraste que se emplea en los estudios de RM es menos probable que produzca reacciones alérgicas que el que se emplea para los estudios de TC.
La RM permite detectar lesiones que puedan estar ocultas en otros estudios de imagen.
Se trata de un método no invasivo adecuado para estudiar una gran variedad de lesiones musculares, óseas y articulares.
La RM proporciona una información relevante para el diagnóstico precoz de los tumores óseos así como para valorar su extensión.
No utiliza radiación ionizante.

Riesgos:

Los fragmentos metálicos pueden verse atraídos por el imán y si se encuentran dentro del cuerpo movilizarse provocando daños en los tejidos adyacentes. Cualquier implante metálico en el interior del cuerpo puede dificultar el ajuste del equipo y dar lugar artefactos que limitan la visualización de las los órganos donde se encuentren localizados.

El hueso se demuestra mejor en las radiografías o en las imágenes de TC pero la RM puede valorar mejor los tumores de partes blandas y diferenciar las áreas tumorales del edema aunque no detecta el calcio en el interior de los mismos. En la mayoría de los casos se puede realizar en pacientes con implantes a excepción de determinados tipos. Si el paciente tiene un implante colocado deberá informar al técnico para que lo tenga en cuenta antes de realizar el estudio. Durante el primer trimestre del embarazo no se recomienda aunque no es una contraindicación absoluta.



Músculo-esquelético – Resonancia magnética de columna



La Resonancia Magnética (RM) es una técnica no invasiva que utiliza ondas de radiofrecuencia y un potente campo magnético, en lugar de rayos X, para producir imágenes de prácticamente todo el cuerpo. Las imágenes que obtiene son de alta definición y calidad. Esta técnica ha representado un gran avance en el estudio de la columna vertebral ya que permite visualizar con claridad los tejidos normales y patológicos. La RM permite descubrir la causa del dolor de espalda en la mayoría de los casos.
Esta técnica muestra con claridad la anatomía de las vértebras que componen la columna vertebral, así como de la médula espinal y de los espacios situados entre las vértebras, por los que pasan los nervios .
La RM necesita un aparataje especial y un equipo de personal técnico y médico especializados, para la correcta realización y la correcta interpretación de los hallazgos.

Probablemente la indicación más frecuente de RM de la columna es la detección de un disco intervertebral degenerado o herniado (hernia discal), que es una causa frecuente de dolor lumbar severo y ciática.
Los nervios comprimidos e inflamados son visibles en la RM. En algunos casos, esta técnica también demuestra la causa de la compresión, como puede ser un disco intervertebral herniado, la presencia de artritis u otras anomalías. La RM generalmente se indica después de la radiografía simple de columna lumbar.
La RM se realiza con frecuencia para ayudar al cirujano a planear intervenciones quirúrgicas de la columna. Una vez realizada la cirugía, la RM muestra los cambios existentes y puede diagnosticar fibrosis y cicatrices post-quirúrgicas o infección. Por lo tanto, si el resultado quirúrgico no es bueno la RM puede mostrar la causa.
Esta técnica puede ayudar a diagnosticar o descartar la existencia de infección o tumores que se originen en la columna o se hayan extendido hacia ella desde otras localizaciones como ocurre en los cánceres de próstata, mama y pulmón.
La RM también es útil antes de la inyección de corticoides para tratar el dolor vertebral, ya que puede evitar que la medicación se inyecte por error en un tumor o en una zona infectada.
En los niños con incontinencia urinaria o que no vacían completamente la vejiga en la micción, el estudio de la médula espinal puede mostrar la causa.

El potente campo magnético que usa la RM puede alterar el funcionamiento de un marcapasos cardíaco u otro instrumento médico. El personal de la sala le preguntará si lleva marcapasos, prótesis válvular cardíaca, dispositivo intrauterino, clips metálicos, etc. Otros objetos prohibidos son los implantes auditivos, clips en aneurismas cerebrales y prótesis articulares recientes. Cuando exista la posibilidad de tener un cuerpo extraño metálico implantado de forma accidental en el organismo debe realizarse una radiografía para descartarlo (metralla, etc.).

• Se le pedirá que se quite todos los objetos metálicos que lleva como joyas, relojes y clips y pasadores en el pelo.
• Si existe la posibilidad de que esté embarazada debe comunicarlo al personal de la RM.
• Algunos estudios de RM se hacen con contraste oral o inyectado en una vena para obtener más información, en estos casos se le preguntará si tiene insuficiencia renal o antecedentes de episodios alérgicos.
ionizante.

La RM se compone de un aparato con un orificio cilíndrico en el centro en donde se sitúa una mesa/bandeja móvil en la que se tiende el paciente. El paciente debe estar tendido e inmóvil durante unos minutos mientras se realiza la exploración. En algunos equipos el anillo no está completamente cerrado y en otros está abierto por todos los lados, la RM abierta es útil en los casos de claustrofobia u obesidad mórbida, pero generalmente tiene menor potencia y proporciona imágenes de peor calidad que los aparatos convencionales.
Hay personas que sienten claustrofobia dentro del aparato. En estos casos se puede utilizar un sedante para eliminar la ansiedad. Otra opción son los equipos de RM abiertos.

A diferencia de otros métodos de diagnóstico por la imagen, la RM no utiliza RX. En la RM se dirigen ondas de radio a los protones, que son partículas que forman los núcleos de los átomos de hidrógenos que están en los tejidos. Seguidamente se genera un fuerte campo magnético, por un imán muy potente que rodea el cuerpo del paciente, y los protones son excitados y relajados de forma alternante emitiendo señales que son procesadas por un computador para formar una imagen. Debido a que los protones se encuentran preferentemente en los átomos de hidrógeno que forman el agua (H2O) de los tejidos del cuerpo, las imágenes de Resonancia Magnética representan las diferencias en el contenido y distribución del agua en los distintos tejidos. La RM define muy bien las patologías en las que hay un aumento de agua como son los tumores, la inflamación y la infección. En la columna vertebral, la grasa, el líquido cefalorraquídeo que rodea a la médula espinal y los discos intervertebrales contienen mucho agua y se visualizan muy bien.
Generalmente el estudio se compone de dos a seis secuencias de imágenes que representan la columna vertebral en distintos planos, axial (cortes de arriba abajo), sagital (cortes de derecha a izqda), coronal (cortes de delante a atrás). Estas imágenes se guardan en un computador y se pueden imprimir en placa radiográfica para que su médico las vea.

Usted se tumbará en una mesa estrecha que se mueve entrando y saliendo del orificio del aparato. La postura será cómoday se podrá comunicar con el personal técnico y sanitario en todo momento por interfono. Ellos, desde una ventana de cristal, en la sala contigua, le estarán observando continuamente.
El estudio dura entre 15 y 45 minutos aunque no todo el tiempo se emplea en obtener las imágenes. Durante el tiempo de obtención de imágenes se oirá un ruido repetitivo. Entre las secuencias de imágenes tendrá unos minutos para relajarse. Es importante que no se mueva durante el tiempo de adquisición de los datos ya que perjudicaría la calidad del estudio.
La RM no produce dolor y es una exploración relativamente cómoda, aunque puede parecer larga y pesada.
No necesita ninguna precaución especial una vez finalizado el estudio, pudiendo retomar sus actividades de forma normal, excepto si se le ha administrado un sedante.

El radiólogo necesitará un tiempo para estudiar e interpretar las imágenes.Si es necesario puede hacer un informe preliminar una vez terminado el estudio, pero el informe definitivo normalmente se entrega al médico que ha solicitado la exploración en uno o dos días.

La RM es un método excelente para estudiar la columna vertebral, incluyendo la médula espinal, mostrando lesiones que somos incapaces de ver por otras técnicas.

Es un método no invasivo y que no utiliza radiación..
Es rápido por lo que permite estudiar al paciente con patología urgente, sobre todo es útil en los traumatismos de columna con lesiones medulares en los que demuestra la existencia de compresión medular.
El contraste intravenoso que se usa, a diferencia del usado en radiografías y TAC,no contiene yodo y produce menos problemas de alergia.
Detecta, con mayor sensibilidad que la TAC, lesiones incipientes en la columna y los tejidos adyacentes por lo que es útil en el diagnóstico de infecciones y tumores de la región vertebral.
el riesgo de sufrir daños si se es portador de un implante metálico o de un marcapasos.

La RM no se hace en las primeras doce semanas de embarazo. Los radiólogos prefieren usar otros métodos como el ultrasonido (ecografía) en la mujer embarazada y solo indicarán RM si es absolutamente necesario.
Las personas muy obesas pueden no caber en el túnel de la Resonancia y deben ser estudiadas en Resonancias abiertas.
La RM precisa de inmovilidad por lo que no se puede realizar si el paciente no colabora o está agitado.
Tampoco se podrá realizar en pacientes con implantes metálicos o marcapasos.
Las fracturas vertebrales se estudian mejor con la TAC..
La RM es más cara que la TAC.



Músculo-esquelético – Vertebroplastia



Es un tratamiento no quirúrgico, guiado por imagen y mínimamente invasivo, que se realiza con el fin de reforzar una vértebra fracturada, de forma patológica, por osteoporosis generalmente y menos frecuente por neoplasia. Permite mejorar la capacidad funcional y prevenir el colapso del cuerpo vertebral. Sirve además para paliar el dolor debido a la fractura compresiva. Se basa en inyectar cemento ortopédico a través de una aguja en el hueso fracturado.

Se usa para tratar el dolor producido por una fractura compresiva. Tras la menopausia, las mujeres son muy susceptibles a la osteopenia. Más de una cuarta parte de las mujeres mayores de 65 años desarrollan una fractura osteoporótica. Esta situación les produce dolor y limitación funcional y esto último, además incrementa la osteopenia. Los tratamientos, especialmente los narcóticos, aumentan la limitación funcional. La vertebroplastia se lleva a cabo en ancianos, sobre todo, que sufren una limitación funcional y una osteoporosis tan severas que les impiden ser candidatos a la cirugía espinal. También son candidatos a la vertebroplastia los pacientes que presentan afectación vertebral por tumor y en mucha menor proporción jóvenes con osteopenia por tratamientos prolongados esteroideos o por desórdenes metabólicos. Se recomienda cuando tratamientos como el reposo, los corsés o la medicación han resultado inefectivos o están provocando efectos secundarios tales como la úlcera gástrica.

Primero debe ser evaluado clínicamente. La evaluación incluye una prueba de imagen, una analítica y una exploración física. La prueba de imagen confirmará la sospecha de fractura compresiva. Si no es posible realizar RM se realizará TC. Estas pruebas las aportará en el momento de la exploración física. Asegúrese de indicar si es alérgico al contraste yodado. Se le darán unas instrucciones: no comer las seis horas previas y si es diabético se controlaran sus niveles de glucemia y el tratamiento. El día del procedimiento, el médico le indicará tomar su medicación habitual en agua tres horas antes, evitando zumo de naranja, crema o leche.
Si toma anticoagulantes, se interrumpirán tres o cinco días antes, consulte al médico. Se le realizará una analítica previa a la vertebroplastia para verificar que el anticoagulante ha dejado de actuar. Si esto no es posible en su situación se le administrará heparina IV. No podrá conducir después del procedimiento.

Un trocar óseo, un cemento mezclado con polimetilmetacrilato, bario y disolvente. El cemento se mezcla con pasta de dientes o epóxido. El médico monitorizará el procedimiento con control fluoroscópico y se asegurará que no refluya el material al canal espinal.
Se administrará sedación IV. Se sondará la vejiga con Foley y se monitorizará el latido cardiaco y la presión sanguínea.

Es efectiva porque el hueso poroso se rellena con el cemento y se refuerza, siendo menos probable una segunda fractura. Después de la vertebroplastia, el cemento estabiliza la fractura y así se evita el dolor. Se recupera la movilidad en 24 horas y se puede reducir o incluso suprimir la medicación.

Por la mañana. Con sedación y bajo anestesia local. Se administrarán ATB IV para evitar infecciones. Se realiza una pequeña incisión a través de la cual se pasa la aguja, bajo control fluoroscópico, hasta que se encuentre en la posición correcta. El radiólogo realiza un venografía intraósea para asegurarse de la correcta posición de la aguja dentro de la vértebra fracturada. Una vez hecho esto, se inyecta el cemento rápidamente, en 10-20 minutos. Al final del proceso se realiza un TC. La parte más larga del proceso es asegurarse de la correcta posición de la aguja.
El procedimiento lleva menos de 2 horas. Aunque no puede conducir, puede marcharse a casa con un adulto, si la distancia es corta. Por otra parte quedarse hospitalizado esa misma noche es aconsejable, o necesario, en caso de que el paciente deba ser monitorizado por cualquier causa.

Estará en decúbito prono ( tumbado). La sedación le tranquilizará y puede sentir una incomodidad mínima. Estará consciente, aunque mínimamente adormilado, y oirá lo que se comenta en la sala. Le preguntarán si siente dolor y es importante que responda sinceramente. Por la posición, no podrá ver las imágenes.
Durante los 2 o 3 días siguientes puede sentir molestias en el lugar de punción, puede utilizar hielo durante 15 minutos por hora. Se le cubrirá la herida durante varios días. Es importante mantener limpia la región y podrá llevar a cabo la higiene diaria.
Reposo durante 24 horas siguientes, aunque puede levantarse al aseo. Aumentará su actividad gradualmente y disminuirá su tratamiento analgésico habitual. Si toma anticoagulantes, consulte al doctor y se le restablecerán un día después del procedimiento.

Podrá levantar peso muy pronto. Caminar después del reposo durante una hora. El radiólogo valorará el éxito en unos días.
Generalmente los pacientes reciben llamadas durante la primera semana, para comprobar sus progresos. El médico de atención primaria o el radiólogo se encargarán de los cuidados.

Beneficios

Analgesia. Dos tercios de los pacientes disminuyen la dosis de analgésicos en pocas semanas. Muchos quedan asintomáticos.
El 75% recuperan gran parte de la movilidad, con disminución de riesgos relacionados con el encamamiento prolongado y aumento de la fuerza muscular.

Riesgos

Una pequeña cantidad de cemento puede salir fuera del cuerpo vertebral. Esto no supone un serio problema, a menos que se encuentre en el canal espinal.
Otras. Infección, sangrado, aumento del dolor de espalda y algún síntoma neurológico aislado. La parálisis es extremadamente rara. Alguna vez el procedimiento causa otra fractura vertebral o costal.

Hernias discales o artritis lumbar.
No es muy recomendable en jóvenes por experiencia limitada.
No es un tratamiento preventivo de fracturas.
No corrige curvaturas incluso puede agravarlas.
Difícil en pacientes con enfermedad pulmonar severa por la posición.
No está indicado en pacientes con fractura desplazada.



Resonancia magnética del sistema músculo-esquelético



Para la realización de los estudios de RM se emplea un imán donde se introduce el paciente y ondas de radiofrecuencia en lugar de Rayos X. Mediante estas ondas de radiofrecuencia se obtienen imágenes detalladas de los órganos internos. Las zonas del sistema musculoesquelético que más frecuentemente se estudian por RM son la columna, rodilla y el hombro. Aunque la RM se puede utilizar en todas las articulaciones del cuerpo incluyendo la cadera, muñeca y manos. La RM requiere un equipo especializado y experiencia en la interpretación de las estructuras anatómicas a estudio que no son visibles mediante otros métodos de imagen.

Debido a que la RM puede mostrar la anatomía de los huesos y de los tejidos de alrededor con gran claridad, es la prueba que proporciona mayor información sobre lesiones en las articulaciones, en columna incluyendo las hernias discales y en partes blandas.
La RM se emplea de forma generalizada para el diagnóstico de lesiones relacionadas con el deporte.
Las imágenes de RM sirven para identificar la causa del dolor, hinchazón o sangrado en los tejidos que rodean a las articulaciones. Permite ver lesiones en los tendones, ligamentos y músculos e incluso algunas fracturas que no son visibles en las Radiografías.
Además la RM puede valorar de una manera muy clara los procesos degenerativos como las artritis, artrosis o las hernias discales. Los neurocirujanos con frecuencia emplean la RM para evaluar la integridad de la médula espinal en pacientes que han sufrido un traumatismo.
Finalmente la RM puede ser de utilidad para caracterizar las infecciones (osteomielitis) o los tumores que afectan a los huesos o articulaciones.

Debido a que en los estudios de RM se emplea un campo magnético muy potente el imán puede atraer a cualquier objeto ferromagnético que se encuentre dentro del cuerpo como prótesis, clips, marcapasos, catéteres de infusión, dispositivos intrauterinos, tornillos o grapas. En la mayoría se los casos los clips, tornillos y grapas no provocan problemas y se pueden introducir dentro del imán como medida de seguridad se recomienda no introducirlos hasta 4-6 semanas después de su colocación. Los tintes que se emplean para los tatuajes o en los perfiladores permanentes de los párpados contienen hierro que pueden calentarse durante el estudio aunque es raro. El personal que le realizará la prueba le preguntará como medida de seguridad si puede tener fragmentos metálicos en el cuerpo especialmente en los ojos o si ha trabajado con metales. Los empastes en general no se ven afectados por el campo magnético aunque pueden distorsionar la imagen en la región de la cara y el radiólogo lo debe conocer. Lo mismo ocurre con los aparatos dentales que pueden dificultar el ajuste del equipo. Debe quitarse la dentadura postiza, puentes, ganchos, joyas o audífonos antes de entrar dentro de la RM.
El radiólogo o el técnico de radiología le preguntarán acerca de posibles alergias o medicamentos que haya podido experimentar anteriormente o si ha sido sometido a una intervención quirúrgica. Si está usted embarazada por favor comuníqueselo al personal.
Algunos pacientes pueden tener una sensación de claustrofobia al tumbarse en la mesa de la RM, si no está seguro de poder tolerar la prueba puede pedir que le administren un sedante. En general no es necesario más que en uno de cada 20 pacientes.

Los equipos convencionales de RM están formados por un cilindro magnético dentro del cual se introduce una mesa sobre la que se ha colocado el paciente, que debe permanecer quieto durante la exploración por lo que puede experimentar una sensación de encierro o claustrofobia. Actualmente los nuevos equipos están diseñados utilizando imanes más anchos y el paciente no se encuentra totalmente encerrado dentro del mismo, por lo que la prueba se tolera mejor. Algunos equipos incluso están abiertos a los lados, aunque la calidad de la imagen puede variar en estos casos.
En la parte superior de esta página se muestra una foto de un equipo de RM.

La RM no utiliza la radiación para obtener las imágenes, a diferencia de las radiografías, estudios con isótopos o la tomografía computarizada (TC).
En los estudios de RM se utilizan ondas de radiofrecuencia que estimulan los núcleos de hidrógeno que se encuentran en los tejidos del cuerpo. Los núcleos de hidrógeno son inicialmente estimulados y posteriormente se relajan emitiendo una señal que es captada por el ordenador y procesada para formar una imagen. En el cuerpo humano los núcleos más abundantes son los núcleos de hidrógeno y las imágenes de RM nos van a mostrar las diferencias en concentración y distribución de núcleos de hidrógeno que hay entre los distintos tejidos del cuerpo. De esta manera tejidos dentro del mismo órgano pero con diferente concentración de núcleos de hidrógeno como la sustancia blanca y gris del cerebro pueden diferenciarse.
En general se realizan seis secuencias de imágenes con una duración de aproximadamente 15 minutos para cada una de ellas. Cada secuencia tiene su propio contraste y muestra una sección del cuerpo en uno o múltiples planos (de derecha a izquierda, de arriba abajo o de delante atrás).

El paciente se coloca sobre la mesa y se introduce dentro el imán a continuación el radiólogo y el técnico desde fuera obtienen las imágenes.
El paciente oirá un ruido como de martilleo durante la exploración que es debido al encendido y apagado de los gradientes del imán que permiten que la señal de los núcleos de hidrógeno del paciente pueda reflejarse hacia fuera y obtenerse la imagen. El paciente se podrá comunicar con el radiólogo o el técnico en cualquier momento utilizando el intercomunicador que dispone el equipo. En algunos centros se permite a los padres estar en la sala cuando el paciente es un niño o a un amigo en el caso de los adultos.
Dependiendo de cuantas imágenes sean necesarias obtener el estudio durará entre 15 y 45 minutos, aunque en ocasiones si se necesita realizar un estudio detallado puede prolongarse. Durante la exploración debe permanecer quieto aunque entre las secuencias puede moverse unos segundos.
Dependiendo de la parte del cuerpo que vaya a ser estudiada puede ser necesario utilizar contraste para visualizar determinadas estructuras o los vasos. Le colocarán una pequeña aguja conectada a una vía intravenosa en una vena de la mano o del antebrazo. El contraste se inyecta en la fase final de la exploración.
Cuando el estudio ha finalizado el paciente debe permanecer unos minutos sobre la mesa hasta que el radiólogo comprueba que todas las imágenes son adecuadas y no son necesarias nuevas series.

La RM no produce dolor pero algunos pacientes pueden sentirse incómodos sobre la mesa en esa posición, teniendo que permanecer quietos durante toda la prueba. Otros pueden tener sensación de encierro aunque en los nuevos equipos diseñados con un túnel más ancho y corto esta sensación es menor. Puede notar sensación de calor durante la prueba, eso es normal no obstante si le preocupa puede consultárselo o notificarlo al radiólogo o al técnico.

El radiólogo, que es un médico experto en RM y en otras pruebas de imagen, analizará las imágenes y enviará un informe firmado con su interpretación al médico que haya solicitado la prueba al paciente Desde la consulta del médico se le comunicará cómo y cuándo recoger los resultados. En algunos centros disponen de la posibilidad de enviar las imágenes por Internet a la consulta del médico que ha solicitado la exploración.

Beneficios

En las imágenes de RM de los músculos, tendones, articulaciones y vasos se ven con más detalle que con otros métodos de imagen.
La RM puede ayudar a demostrar las causas de dolor, hinchazón o sangrado permitiendo de esta forma instaurar el tratamiento adecuado.
El contraste que se emplea en los estudios de RM es menos probable que produzca reacciones alérgicas que el que se emplea para los estudios de TC.
La RM permite detectar lesiones que puedan estar ocultas en otros estudios de imagen.
Se trata de un método no invasivo adecuado para estudiar una gran variedad de lesiones musculares, óseas y articulares.
La RM proporciona una información relevante para el diagnóstico precoz de los tumores óseos así como para valorar su extensión.
No utiliza radiación ionizante.

Riesgos

Los fragmentos metálicos pueden verse atraídos por el imán y si se encuentran dentro del cuerpo movilizarse provocando daños en los tejidos adyacentes. Cualquier implante metálico en el interior del cuerpo puede dificultar el ajuste del equipo y dar lugar artefactos que limitan la visualización de las los órganos donde se encuentren localizados.

El hueso se demuestra mejor en las radiografías o en las imágenes de TC pero la RM puede valorar mejor los tumores de partes blandas y diferenciar las áreas tumorales del edema aunque no detecta el calcio en el interior de los mismos. En la mayoría de los casos se puede realizar en pacientes con implantes a excepción de determinados tipos. Si el paciente tiene un implante colocado deberá informar al técnico para que lo tenga en cuenta antes de realizar el estudio. Durante el primer trimestre del embarazo no se recomienda aunque no es una contraindicación absoluta.



Ecografía – Ecografía músculo-esquelética



La ecografía o ultrasonidos se refieren al envío de ondas de sonido a través del cuerpo. Las ondas sonoras son reflejadas por los órganos internos. Los reflejos son interpretados por instrumentos especiales que posteriormente crean una imagen de una parte anatómica. En la imagen ecográfica no se utilizan radiaciones ionizantes (rayos x)
Una imagen ecográfica es un método útil en el examen del sistema músculo- esquelético del cuerpo para detectar problemas en los músculos, tendones, ligamentos, articulaciones y partes blandas. Las imágenes ecográficas son capturadas en tiempo real, de manera que pueden mostrar movimiento, función y anatomía, permitiendo al radiólogo diagnosticar una serie de lesiones y establecer el daño posterior a una lesión o enfermedad.

La ecografía puede ser útil en el diagnóstico de roturas tendinosas, tal como la rotura del manguito rotador del hombro o el tendón de Aquiles en el tobillo. También pueden verse anomalías musculares como roturas o masas. También puede demostrarse presencia de sangrado o colecciones de líquido dentro de los músculos, bolsas (bursa) y articulaciones. La ecografía no es útil en la detección de las lesiones de “latigazo” u otras causas de dolor de espalda

Deberías vestirte de forma confortable, con ropa poco apretada. No se requiere otra preparación.

El equipo consiste en un transductor y un sistema monitorizado. El transductor es un aparato pequeño, manejado por la mano que se parece a un micrófono. El radiólogo o ecografista extiende un gel lubricante en el área que va a ser examinada y presiona entonces el transductor firmemente contra la piel.
La imagen ecográfica es inmediatamente visible en una pantalla cercana que se parece mucho a una pantalla de ordenador o de un televisor. El radiólogo o ecografista mira la pantalla durante el examen y captura las imágenes representativas para guardarlas. Frecuentemente el paciente es capaz de verlas también.

La imagen ecográfica se basa en los mismos principios que el sonar de los murciélagos, barcos y pescadores con detectores de pescado. Como un sonido controlado rebota contra un objeto, sus ondas ecogénicas pueden ser usadas para identificar un objeto lejano, determinar su forma, tamaño y consistencia interna (líquido, sólido o mixto).
Las funciones del transductor son tanto como altavoz (para crear sonido) como micrófono (para grabarlo). Cuando un transductor es presionado contra la piel, dirige al interior del cuerpo un flujo de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles. Como las ondas sonoras resuenas (como el eco) en los tejidos y líquidos corporales, el sensible micrófono del transductor registra mínimos cambios en la dirección e intensidad de las ondas. Estas ondas características son inmediatamente medidas y analizadas por un ordenador, que las convierte, en tiempo real en una imagen en la pantalla. Las imágenes reales de la exploración pueden ser grabadas en un video. Además, cuando interesa, se pueden “congelar” determinados momentos de la exploración, de forma que se consiguen una serie de imágenes, resumen de la ecografía realizada.

El paciente se coloca en una mesa de exploración que puede inclinarse y moverse. Se aplica un gel en el área que va a ser examinada. El gel ayuda a que el transductor realice un contacto seguro y elimine bolsas de aire entre el transductor y la piel, ya que las ondas de sonido no pueden penetrar el aire. El radiólogo presiona firmemente contra la piel y lo mueve en uno y otro sentido hasta obtener la imagen del área de interés, examinando las imágenes del monitor y capturando “fotos instantáneas” cuando es necesario.
Cuando el examen se completa, puede decirse al paciente que se vista y espere mientras revisan las imágenes, en placas o en el monitor. Sin embargo, frecuentemente, el ecografista o radiólogo es capaz de interpretar las imágenes en tiempo real cuando están siendo adquiridas, y, el paciente puede irse inmediatamente.

La mayor parte de los estudios ecográficos son relativamente rápidos y bien tolerados por el paciente. Si es realizado sobre una zona dolorosa, puede haber un mínimo dolor asociado durante la exploración. Por lo demás, la exploración es indolora. Estarás estirado o sentado en una mesa de exploración que puede ser inclinada o movida para permitir el acceso al área que debe ser estudiada. El ecografista o radiólogo extenderá un poco de gel en la piel y presionará el transductor firmemente contra tu cuerpo, moviéndolo hasta que son obtenidas las imágenes deseadas. La mayor parte de las exploraciones duran 45 minutos o menos.

Un radiólogo con experiencia en ultrasonidos analizará todas las imágenes y enviará un informe a su médico de cabecera. Su médico le explicará los hallazgos. Con la tecnología actual, su médico puede ver las imágenes y leer el informe del radiólogo por Internet.

Beneficios

La ecografía es generalmente indolora y no invasiva
La ecografía está ampliamente disponible y es fácil de usar
La ecografía no utiliza radiación ionizante para obtener las imágenes
La ecografía proporciona imágenes en tiempo real, convirtiéndola en una buena herramienta para guiar procedimientos mínimamente invasivos, como infiltraciones de cortisona, biopsias con aguja y aspiración de líquidos en articulaciones o en cualquier otro sitio.
A diferencia del fuerte campo magnético de la resonancia magnética (RM), la ecografía no se afecta por los marcapasos, implantes ferromagnéticos o fragmentos dentro del cuerpo. Ecografía es también una alternativa a la RM para pacientes con claustrofobia.

Riesgos

Para la ecografía diagnóstica estándar no hay efectos perjudiciales en humanos.

La ecografía penetra con dificultad en el hueso y, por lo tanto, puede ver solo la superficie externa de las estructuras óseas y no puede penetrar dentro o más allá. Para visualizar las estructuras internas de los huesos o ciertas articulaciones, deben seleccionarse otras modalidades, como la RM.



Radiología Vascular e Intervencionista – Vertebroplastia



Es un tratamiento no quirúrgico, guiado por imagen y mínimamente invasivo, que se realiza con el fin de reforzar una vértebra fracturada, de forma patológica, por osteoporosis generalmente y menos frecuente por neoplasia. Permite mejorar la capacidad funcional y prevenir el colapso del cuerpo vertebral. Sirve además para paliar el dolor debido a la fractura compresiva. Se basa en inyectar cemento ortopédico a través de una aguja en el hueso fracturado.

Se usa para tratar el dolor producido por una fractura compresiva. Tras la menopausia, las mujeres son muy susceptibles a la osteopenia. Más de una cuarta parte de las mujeres mayores de 65 años desarrollan una fractura osteoporótica. Esta situación les produce dolor y limitación funcional y esto último, además incrementa la osteopenia. Los tratamientos, especialmente los narcóticos, aumentan la limitación funcional. La vertebroplastia se lleva a cabo en ancianos, sobre todo, que sufren una limitación funcional y una osteoporosis tan severas que les impiden ser candidatos a la cirugía espinal. También son candidatos a la vertebroplastia los pacientes que presentan afectación vertebral por tumor y en mucha menor proporción jóvenes con osteopenia por tratamientos prolongados esteroideos o por desórdenes metabólicos. Se recomienda cuando tratamientos como el reposo, los corsés o la medicación han resultado inefectivos o están provocando efectos secundarios tales como la úlcera gástrica.

Primero debe ser evaluado clínicamente. La evaluación incluye una prueba de imagen, una analítica y una exploración física. La prueba de imagen confirmará la sospecha de fractura compresiva. Si no es posible realizar RM se realizará TC. Estas pruebas las aportará en el momento de la exploración física. Asegúrese de indicar si es alérgico al contraste yodado. Se le darán unas instrucciones: no comer las seis horas previas y si es diabético se controlaran sus niveles de glucemia y el tratamiento. El día del procedimiento, el médico le indicará tomar su medicación habitual en agua tres horas antes, evitando zumo de naranja, crema o leche.
Si toma anticoagulantes, se interrumpirán tres o cinco días antes, consulte al médico. Se le realizará una analítica previa a la vertebroplastia para verificar que el anticoagulante ha dejado de actuar. Si esto no es posible en su situación se le administrará heparina IV. No podrá conducir después del procedimiento.

Un trocar óseo, un cemento mezclado con polimetilmetacrilato, bario y disolvente. El cemento se mezcla con pasta de dientes o epóxido. El médico monitorizará el procedimiento con control fluoroscópico y se asegurará que no refluya el material al canal espinal.
Se administrará sedación IV. Se sondará la vejiga con Foley y se monitorizará el latido cardiaco y la presión sanguínea.

Es efectiva porque el hueso poroso se rellena con el cemento y se refuerza, siendo menos probable una segunda fractura. Después de la vertebroplastia, el cemento estabiliza la fractura y así se evita el dolor. Se recupera la movilidad en 24 horas y se puede reducir o incluso suprimir la medicación.

Por la mañana. Con sedación y bajo anestesia local. Se administrarán ATB IV para evitar infecciones. Se realiza una pequeña incisión a través de la cual se pasa la aguja, bajo control fluoroscópico, hasta que se encuentre en la posición correcta. El radiólogo realiza un venografía intraósea para asegurarse de la correcta posición de la aguja dentro de la vértebra fracturada. Una vez hecho esto, se inyecta el cemento rápidamente, en 10-20 minutos. Al final del proceso se realiza un TC. La parte más larga del proceso es asegurarse de la correcta posición de la aguja.
|El procedimiento lleva menos de 2 horas. Aunque no puede conducir, puede marcharse a casa con un adulto, si la distancia es corta. Por otra parte quedarse hospitalizado esa misma noche es aconsejable, o necesario, en caso de que el paciente deba ser monitorizado por cualquier causa.

Estará en decúbito prono ( tumbado). La sedación le tranquilizará y puede sentir una incomodidad mínima. Estará consciente, aunque mínimamente adormilado, y oirá lo que se comenta en la sala. Le preguntarán si siente dolor y es importante que responda sinceramente. Por la posición, no podrá ver las imágenes.
Durante los 2 o 3 días siguientes puede sentir molestias en el lugar de punción, puede utilizar hielo durante 15 minutos por hora. Se le cubrirá la herida durante varios días. Es importante mantener limpia la región y podrá llevar a cabo la higiene diaria.
Reposo durante 24 horas siguientes, aunque puede levantarse al aseo. Aumentará su actividad gradualmente y disminuirá su tratamiento analgésico habitual. Si toma anticoagulantes, consulte al doctor y se le restablecerán un día después del procedimiento.

Podrá levantar peso muy pronto. Caminar después del reposo durante una hora. El radiólogo valorará el éxito en unos días.
Generalmente los pacientes reciben llamadas durante la primera semana, para comprobar sus progresos. El médico de atención primaria o el radiólogo se encargarán de los cuidados.

Beneficios

Analgesia. Dos tercios de los pacientes disminuyen la dosis de analgésicos en pocas semanas. Muchos quedan asintomáticos.
El 75% recuperan gran parte de la movilidad, con disminución de riesgos relacionados con el encamamiento prolongado y aumento de la fuerza muscular.

Riesgos

Una pequeña cantidad de cemento puede salir fuera del cuerpo vertebral. Esto no supone un serio problema, a menos que se encuentre en el canal espinal.
Otras. Infección, sangrado, aumento del dolor de espalda y algún síntoma neurológico aislado. La parálisis es extremadamente rara. Alguna vez el procedimiento causa otra fractura vertebral o costal.

Hernias discales o artritis lumbar.
No es muy recomendable en jóvenes por experiencia limitada.
No es un tratamiento preventivo de fracturas.
No corrige curvaturas incluso puede agravarlas.
Difícil en pacientes con enfermedad pulmonar severa por la posición.

No está indicado en pacientes con fractura desplazada.



Radiología Convencional – Ecografía músculo-esquelética



La ecografía o ultrasonidos se refieren al envío de ondas de sonido a través del cuerpo. Las ondas sonoras son reflejadas por los órganos internos. Los reflejos son interpretados por instrumentos especiales que posteriormente crean una imagen de una parte anatómica. En la imagen ecográfica no se utilizan radiaciones ionizantes (rayos x).
Una imagen ecográfica es un método útil en el examen del sistema músculo- esquelético del cuerpo para detectar problemas en los músculos, tendones, ligamentos, articulaciones y partes blandas. Las imágenes ecográficas son capturadas en tiempo real, de manera que pueden mostrar movimiento, función y anatomía, permitiendo al radiólogo diagnosticar una serie de lesiones y establecer el daño posterior a una lesión o enfermedad.

La ecografía puede ser útil en el diagnóstico de roturas tendinosas, tal como la rotura del manguito rotador del hombro o el tendón de Aquiles en el tobillo. También pueden verse anomalías musculares como roturas o masas. También puede demostrarse presencia de sangrado o colecciones de líquido dentro de los músculos, bolsas (bursa) y articulaciones. La ecografía no es útil en la detección de las lesiones de “latigazo” u otras causas de dolor de espalda.

Deberías vestirte de forma confortable, con ropa poco apretada. No se requiere otra preparación.

El equipo consiste en un transductor y un sistema monitorizado. El transductor es un aparato pequeño, manejado por la mano que se parece a un micrófono. El radiólogo o ecografista extiende un gel lubricante en el área que va a ser examinada y presiona entonces el transductor firmemente contra la piel.
La imagen ecográfica es inmediatamente visible en una pantalla cercana que se parece mucho a una pantalla de ordenador o de un televisor. El radiólogo o ecografista mira la pantalla durante el examen y captura las imágenes representativas para guardarlas. Frecuentemente el paciente es capaz de verlas también.

La imagen ecográfica se basa en los mismos principios que el sonar de los murciélagos, barcos y pescadores con detectores de pescado. Como un sonido controlado rebota contra un objeto, sus ondas ecogénicas pueden ser usadas para identificar un objeto lejano, determinar su forma, tamaño y consistencia interna (líquido, sólido o mixto).
Las funciones del transductor son tanto como altavoz (para crear sonido) como micrófono (para grabarlo). Cuando un transductor es presionado contra la piel, dirige al interior del cuerpo un flujo de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles. Como las ondas sonoras resuenas (como el eco) en los tejidos y líquidos corporales, el sensible micrófono del transductor registra mínimos cambios en la dirección e intensidad de las ondas. Estas ondas características son inmediatamente medidas y analizadas por un ordenador, que las convierte, en tiempo real en una imagen en la pantalla. Las imágenes reales de la exploración pueden ser grabadas en un video. Además, cuando interesa, se pueden “congelar” determinados momentos de la exploración, de forma que se consiguen una serie de imágenes, resumen de la ecografía realizada.

El paciente se coloca en una mesa de exploración que puede inclinarse y moverse. Se aplica un gel en el área que va a ser examinada. El gel ayuda a que el transductor realice un contacto seguro y elimine bolsas de aire entre el transductor y la piel, ya que las ondas de sonido no pueden penetrar el aire. El radiólogo presiona firmemente contra la piel y lo mueve en uno y otro sentido hasta obtener la imagen del área de interés, examinando las imágenes del monitor y capturando “fotos instantáneas” cuando es necesario.
Cuando el examen se completa, puede decirse al paciente que se vista y espere mientras revisan las imágenes, en placas o en el monitor. Sin embargo, frecuentemente, el ecografista o radiólogo es capaz de interpretar las imágenes en tiempo real cuando están siendo adquiridas, y, el paciente puede irse inmediatamente.

La mayor parte de los estudios ecográficos son relativamente rápidos y bien tolerados por el paciente. Si es realizado sobre una zona dolorosa, puede haber un mínimo dolor asociado durante la exploración. Por lo demás, la exploración es indolora. Estarás estirado o sentado en una mesa de exploración que puede ser inclinada o movida para permitir el acceso al área que debe ser estudiada. El ecografista o radiólogo extenderá un poco de gel en la piel y presionará el transductor firmemente contra tu cuerpo, moviéndolo hasta que son obtenidas las imágenes deseadas. La mayor parte de las exploraciones duran 45 minutos o menos.

Un radiólogo con experiencia en ultrasonidos analizará todas las imágenes y enviará un informe a su médico de cabecera. Su médico le explicará los hallazgos. Con la tecnología actual, su médico puede ver las imágenes y leer el informe del radiólogo por Internet.

Beneficios

• La ecografía es generalmente indolora y no invasiva
• La ecografía está ampliamente disponible y es fácil de usar
• La ecografía no utiliza radiación ionizante para obtener las imágenes
• La ecografía proporciona imágenes en tiempo real, convirtiéndola en una buena herramienta para guiar procedimientos mínimamente invasivos, como infiltraciones de cortisona, biopsias con aguja y aspiración de líquidos en articulaciones o en cualquier otro sitio.
• A diferencia del fuerte campo magnético de la resonancia magnética (RM), la ecografía no se afecta por los marcapasos, implantes ferromagnéticos o fragmentos dentro del cuerpo. Ecografía es también una alternativa a la RM para pacientes con claustrofobia.

Riesgos

• Para la ecografía diagnóstica estándar no hay efectos perjudiciales en humanos.

La ecografía penetra con dificultad en el hueso y, por lo tanto, puede ver solo la superficie externa de las estructuras óseas y no puede penetrar dentro o más allá. Para visualizar las estructuras internas de los huesos o ciertas articulaciones, deben seleccionarse otras modalidades, como la RM.



Radiología Convencional – Radiografías



Son imágenes del cuerpo humano, realizadas mediante el uso de rayos X, éstos son radiaciones que emiten los aparatos de radiología. Las imágenes se reproducen normalmente en las placas radiográficas que son a modo de negativos fotográficos de la zona explorada y el médico los estudia con una luz trasera o negatoscopio.

Los rayos X pueden producir alteraciones sobre nuestras células, que nos causen lesiones tardías a nosotros o nuestra descendencia, cuando se abusa de su uso.
Por este motivo la indicación para su realización es siempre del médico y para obtener una información imprescindible sobre su enfermedad; en estas condiciones el beneficio que se obtiene de las radiografías es superior a los riesgos de las radiaciones.

Su nombre viene del uso de rayos X, que fueron descubiertos hace 100 años por un científico llamado Röentgen; desde entonces el uso de los rayos X en Medicina se ha generalizado. Las radiografías son el sistema más básico de su uso, pero siguen siendo imprescindibles en la práctica médica habitual y no sustituidas por otras técnicas de nueva aparición.

Por el riesgo de los rayos X de producir lesiones, su uso en niños y embarazadas es muy restringido y bajo clara indicación del médico.
Las mujeres en edad fértil, si la radiografía no es por una enfermedad aguda, deben hacerse las radiografías durante la menstruación o en la primera semana posterior a ella.

La legislación es muy exigente respecto a quién puede tener, manejar y controlar los equipos de radiología; obliga que un médico acreditado supervise los aparatos, una enfermera o técnico deben realizar las radiografías y las instalaciones deben cumplir unos controles de seguridad y calidad.

No se requiere preparación especial para las radiografías normales o simples, en los estudios más complejos con contrastes se indica, en el momento de la citación, la preparación adecuada.
Se debe acudir con ropa fácil de quitar y sin joyas. La enfermera o técnico que realizan la radiografía le orientaran cómo colaborar en el estudio.

Los profesionales que trabajan con rayos X, están sometidos a los riesgos de las radiaciones de forma constante, por este motivo cuando no es necesario se protegen detrás de cristales plomados; si es necesario que algún profesional o familiar esté cercano al enfermo que se realiza las radiografías, se debe proteger con delantales plomados.

Los genitales de hombres y mujeres, el tiroides en el cuello y los ojos son por este orden los más sensibles, por este motivo se protegen con mandiles, collarines y gafas plomadas. Los profesionales conocen cuando hay que utilizarlos.

Son numerosas las técnicas radiológicas, no sólo las realizadas en Servicios de Radiodiagnóstico como: urografías, enemas opacos, gastroduodenales, vasculares… También se usan en quirófanos, unidades de cuidados intensivos…
En pequeñas dosis utilizan rayos X los equipos de los estomatólogos o dentistas.
Pregunte siempre que tenga dudas al médico responsable de su prueba.

Los contrastes son sustancias administradas para poder realizar algunas pruebas radiológicas, sin ellos no se obtendría el resultado esperado de un diagnostico.
Según la prueba se introducen por boca, recto, uretra o por vena; en el caso de su introducción en arterias o venas puede existir un pequeño riesgo de alergia que no se puede detectar con pruebas previas y que la enfermera o médico le explicará para su aceptación.



Radiología Convencional – Vertebroplastia



Es un tratamiento no quirúrgico, guiado por imagen y mínimamente invasivo, que se realiza con el fin de reforzar una vértebra fracturada, de forma patológica, por osteoporosis generalmente y menos frecuente por neoplasia. Permite mejorar la capacidad funcional y prevenir el colapso del cuerpo vertebral. Sirve además para paliar el dolor debido a la fractura compresiva. Se basa en inyectar cemento ortopédico a través de una aguja en el hueso fracturado.

Se usa para tratar el dolor producido por una fractura compresiva. Tras la menopausia, las mujeres son muy susceptibles a la osteopenia. Más de una cuarta parte de las mujeres mayores de 65 años desarrollan una fractura osteoporótica. Esta situación les produce dolor y limitación funcional y esto último, además incrementa la osteopenia. Los tratamientos, especialmente los narcóticos, aumentan la limitación funcional. La vertebroplastia se lleva a cabo en ancianos, sobre todo, que sufren una limitación funcional y una osteoporosis tan severas que les impiden ser candidatos a la cirugía espinal. También son candidatos a la vertebroplastia los pacientes que presentan afectación vertebral por tumor y en mucha menor proporción jóvenes con osteopenia por tratamientos prolongados esteroideos o por desórdenes metabólicos. Se recomienda cuando tratamientos como el reposo, los corsés o la medicación han resultado inefectivos o están provocando efectos secundarios tales como la úlcera gástrica.

Primero debe ser evaluado clínicamente. La evaluación incluye una prueba de imagen, una analítica y una exploración física. La prueba de imagen confirmará la sospecha de fractura compresiva. Si no es posible realizar RM se realizará TC. Estas pruebas las aportará en el momento de la exploración física. Asegúrese de indicar si es alérgico al contraste yodado. Se le darán unas instrucciones: no comer las seis horas previas y si es diabético se controlaran sus niveles de glucemia y el tratamiento. El día del procedimiento, el médico le indicará tomar su medicación habitual en agua tres horas antes, evitando zumo de naranja, crema o leche.
Si toma anticoagulantes, se interrumpirán tres o cinco días antes, consulte al médico. Se le realizará una analítica previa a la vertebroplastia para verificar que el anticoagulante ha dejado de actuar. Si esto no es posible en su situación se le administrará heparina IV. No podrá conducir después del procedimiento.

Un trocar óseo, un cemento mezclado con polimetilmetacrilato, bario y disolvente. El cemento se mezcla con pasta de dientes o epóxido. El médico monitorizará el procedimiento con control fluoroscópico y se asegurará que no refluya el material al canal espinal.
Se administrará sedación IV. Se sondará la vejiga con Foley y se monitorizará el latido cardiaco y la presión sanguínea.

Es efectiva porque el hueso poroso se rellena con el cemento y se refuerza, siendo menos probable una segunda fractura. Después de la vertebroplastia, el cemento estabiliza la fractura y así se evita el dolor. Se recupera la movilidad en 24 horas y se puede reducir o incluso suprimir la medicación.

Por la mañana. Con sedación y bajo anestesia local. Se administrarán ATB IV para evitar infecciones. Se realiza una pequeña incisión a través de la cual se pasa la aguja, bajo control fluoroscópico, hasta que se encuentre en la posición correcta. El radiólogo realiza un venografía intraósea para asegurarse de la correcta posición de la aguja dentro de la vértebra fracturada. Una vez hecho esto, se inyecta el cemento rápidamente, en 10-20 minutos. Al final del proceso se realiza un TC. La parte más larga del proceso es asegurarse de la correcta posición de la aguja.
El procedimiento lleva menos de 2 horas. Aunque no puede conducir, puede marcharse a casa con un adulto, si la distancia es corta. Por otra parte quedarse hospitalizado esa misma noche es aconsejable, o necesario, en caso de que el paciente deba ser monitorizado por cualquier causa.

Estará en decúbito prono ( tumbado). La sedación le tranquilizará y puede sentir una incomodidad mínima. Estará consciente, aunque mínimamente adormilado, y oirá lo que se comenta en la sala. Le preguntarán si siente dolor y es importante que responda sinceramente. Por la posición, no podrá ver las imágenes.
Durante los 2 o 3 días siguientes puede sentir molestias en el lugar de punción, puede utilizar hielo durante 15 minutos por hora. Se le cubrirá la herida durante varios días. Es importante mantener limpia la región y podrá llevar a cabo la higiene diaria.
Reposo durante 24 horas siguientes, aunque puede levantarse al aseo. Aumentará su actividad gradualmente y disminuirá su tratamiento analgésico habitual. Si toma anticoagulantes, consulte al doctor y se le restablecerán un día después del procedimiento.

Podrá levantar peso muy pronto. Caminar después del reposo durante una hora. El radiólogo valorará el éxito en unos días.
Generalmente los pacientes reciben llamadas durante la primera semana, para comprobar sus progresos. El médico de atención primaria o el radiólogo se encargarán de los cuidados.

Beneficios

Analgesia. Dos tercios de los pacientes disminuyen la dosis de analgésicos en pocas semanas. Muchos quedan asintomáticos.
El 75% recuperan gran parte de la movilidad, con disminución de riesgos relacionados con el encamamiento prolongado y aumento de la fuerza muscular.

Riesgos

Una pequeña cantidad de cemento puede salir fuera del cuerpo vertebral. Esto no supone un serio problema, a menos que se encuentre en el canal espinal.
Otras. Infección, sangrado, aumento del dolor de espalda y algún síntoma neurológico aislado. La parálisis es extremadamente rara. Alguna vez el procedimiento causa otra fractura vertebral o costal

• Hernias discales o artritis lumbar.
• No es muy recomendable en jóvenes por experiencia limitada.
• No es un tratamiento preventivo de fracturas.
• No corrige curvaturas incluso puede agravarlas.
• Difícil en pacientes con enfermedad pulmonar severa por la posición.
No está indicado en pacientes con fractura desplazada.



Radiología Convencional – Resonancia magnética de columna



La Resonancia Magnética (RM) es una técnica no invasiva que utiliza ondas de radiofrecuencia y un potente campo magnético, en lugar de rayos X, para producir imágenes de prácticamente todo el cuerpo. Las imágenes que obtiene son de alta definición y calidad. Esta técnica ha representado un gran avance en el estudio de la columna vertebral ya que permite visualizar con claridad los tejidos normales y patológicos. La RM permite descubrir la causa del dolor de espalda en la mayoría de los casos.
Esta técnica muestra con claridad la anatomía de las vértebras que componen la columna vertebral, así como de la médula espinal y de los espacios situados entre las vértebras, por los que pasan los nervios.
La RM necesita un aparataje especial y un equipo de personal técnico y médico especializados, para la correcta realización y la correcta interpretación de los hallazgos.

Probablemente la indicación más frecuente de RM de la columna es la detección de un disco intervertebral degenerado o herniado (hernia discal), que es una causa frecuente de dolor lumbar severo y ciática.
Los nervios comprimidos e inflamados son visibles en la RM. En algunos casos, esta técnica también demuestra la causa de la compresión, como puede ser un disco intervertebral herniado, la presencia de artritis u otras anomalías. La RM generalmente se indica después de la radiografía simple de columna lumbar.
La RM se realiza con frecuencia para ayudar al cirujano a planear intervenciones quirúrgicas de la columna. Una vez realizada la cirugía, la RM muestra los cambios existentes y puede diagnosticar fibrosis y cicatrices post-quirúrgicas o infección. Por lo tanto, si el resultado quirúrgico no es bueno la RM puede mostrar la causa.
Esta técnica puede ayudar a diagnosticar o descartar la existencia de infección o tumores que se originen en la columna o se hayan extendido hacia ella desde otras localizaciones como ocurre en los cánceres de próstata, mama y pulmón.
La RM también es útil antes de la inyección de corticoides para tratar el dolor vertebral, ya que puede evitar que la medicación se inyecte por error en un tumor o en una zona infectada.
En los niños con incontinencia urinaria o que no vacían completamente la vejiga en la micción, el estudio de la médula espinal puede mostrar la causa.

El potente campo magnético que usa la RM puede alterar el funcionamiento de un marcapasos cardíaco u otro instrumento médico. El personal de la sala le preguntará si lleva marcapasos, prótesis válvular cardíaca, dispositivo intrauterino, clips metálicos, etc. Otros objetos prohibidos son los implantes auditivos, clips en aneurismas cerebrales y prótesis articulares recientes. Cuando exista la posibilidad de tener un cuerpo extraño metálico implantado de forma accidental en el organismo debe realizarse una radiografía para descartarlo (metralla, etc.).

Se le pedirá que se quite todos los objetos metálicos que lleva como joyas, relojes y clips y pasadores en el pelo.
Si existe la posibilidad de que esté embarazada debe comunicarlo al personal de la RM.
Algunos estudios de RM se hacen con contraste oral o inyectado en una vena para obtener más información, en estos casos se le preguntará si tiene insuficiencia renal o antecedentes de episodios alérgicos.

La RM se compone de un aparato con un orificio cilíndrico en el centro en donde se sitúa una mesa/bandeja móvil en la que se tiende el paciente. El paciente debe estar tendido e inmóvil durante unos minutos mientras se realiza la exploración. En algunos equipos el anillo no está completamente cerrado y en otros está abierto por todos los lados, la RM abierta es útil en los casos de claustrofobia u obesidad mórbida, pero generalmente tiene menor potencia y proporciona imágenes de peor calidad que los aparatos convencionales.
Hay personas que sienten claustrofobia dentro del aparato. En estos casos se puede utilizar un sedante para eliminar la ansiedad. Otra opción son los equipos de RM abiertos.

A diferencia de otros métodos de diagnóstico por la imagen, la RM no utiliza RX. En la RM se dirigen ondas de radio a los protones, que son partículas que forman los núcleos de los átomos de hidrógenos que están en los tejidos. Seguidamente se genera un fuerte campo magnético, por un imán muy potente que rodea el cuerpo del paciente, y los protones son excitados y relajados de forma alternante emitiendo señales que son procesadas por un computador para formar una imagen. Debido a que los protones se encuentran preferentemente en los átomos de hidrógeno que forman el agua (H2O) de los tejidos del cuerpo, las imágenes de Resonancia Magnética representan las diferencias en el contenido y distribución del agua en los distintos tejidos. La RM define muy bien las patologías en las que hay un aumento de agua como son los tumores, la inflamación y la infección. En la columna vertebral, la grasa, el líquido cefalorraquídeo que rodea a la médula espinal y los discos intervertebrales contienen mucho agua y se visualizan muy bien.
Generalmente el estudio se compone de dos a seis secuencias de imágenes que representan la columna vertebral en distintos planos, axial (cortes de arriba abajo), sagital (cortes de derecha a izqda), coronal (cortes de delante a atrás). Estas imágenes se guardan en un computador y se pueden imprimir en placa radiográfica para que su médico las vea.

Usted se tumbará en una mesa estrecha que se mueve entrando y saliendo del orificio del aparato. La postura será cómoday se podrá comunicar con el personal técnico y sanitario en todo momento por interfono. Ellos, desde una ventana de cristal, en la sala contigua, le estarán observando continuamente.
El estudio dura entre 15 y 45 minutos aunque no todo el tiempo se emplea en obtener las imágenes. Durante el tiempo de obtención de imágenes se oirá un ruido repetitivo. Entre las secuencias de imágenes tendrá unos minutos para relajarse. Es importante que no se mueva durante el tiempo de adquisición de los datos ya que perjudicaría la calidad del estudio.
La RM no produce dolor y es una exploración relativamente cómoda, aunque puede parecer larga y pesada.
No necesita ninguna precaución especial una vez finalizado el estudio, pudiendo retomar sus actividades de forma normal, excepto si se le ha administrado un sedante.

El radiólogo necesitará un tiempo para estudiar e interpretar las imágenes.Si es necesario puede hacer un informe preliminar una vez terminado el estudio, pero el informe definitivo normalmente se entrega al médico que ha solicitado la exploración en uno o dos días.

La RM es un método excelente para estudiar la columna vertebral, incluyendo la médula espinal, mostrando lesiones que somos incapaces de ver por otras técnicas.

Es un método no invasivo y que no utiliza radiación.
Es rápido por lo que permite estudiar al paciente con patología urgente, sobre todo es útil en los traumatismos de columna con lesiones medulares en los que demuestra la existencia de compresión medular.
El contraste intravenoso que se usa, a diferencia del usado en radiografías y TAC,no contiene yodo y produce menos problemas de alergia.
Detecta, con mayor sensibilidad que la TAC, lesiones incipientes en la columna y los tejidos adyacentes por lo que es útil en el diagnóstico de infecciones y tumores de la región vertebral.
Existe el riesgo de sufrir daños si se es portador de un implante metálico o de un marcapasos.

Beneficios

• La RM no se hace en las primeras doce semanas de embarazo. Los radiólogos prefieren usar otros métodos como el ultrasonido (ecografía) en la mujer embarazada y solo indicarán RM si es absolutamente necesario.
• Las personas muy obesas pueden no caber en el túnel de la Resonancia y deben ser estudiadas en Resonancias abiertas.
• La RM precisa de inmovilidad por lo que no se puede realizar si el paciente no colabora o está agitado.
• Tampoco se podrá realizar en pacientes con implantes metálicos o marcapasos.
• Las fracturas vertebrales se estudian mejor con la TAC.
• La RM es más cara que la TAC.



Radiología Convencional – Resonancia magnética del sistema músculo-esquelético



Para la realización de los estudios de RM se emplea un imán donde se introduce el paciente y ondas de radiofrecuencia en lugar de Rayos X. Mediante estas ondas de radiofrecuencia se obtienen imágenes detalladas de los órganos internos. Las zonas del sistema musculoesquelético que más frecuentemente se estudian por RM son la columna, rodilla y el hombro. Aunque la RM se puede utilizar en todas las articulaciones del cuerpo incluyendo la cadera, muñeca y manos. La RM requiere un equipo especializado y experiencia en la interpretación de las estructuras anatómicas a estudio que no son visibles mediante otros métodos de imagen.

Debido a que la RM puede mostrar la anatomía de los huesos y de los tejidos de alrededor con gran claridad, es la prueba que proporciona mayor información sobre lesiones en las articulaciones, en columna incluyendo las hernias discales y en partes blandas.
La RM se emplea de forma generalizada para el diagnóstico de lesiones relacionadas con el deporte.
Las imágenes de RM sirven para identificar la causa del dolor, hinchazón o sangrado en los tejidos que rodean a las articulaciones. Permite ver lesiones en los tendones, ligamentos y músculos e incluso algunas fracturas que no son visibles en las Radiografías.
Además la RM puede valorar de una manera muy clara los procesos degenerativos como las artritis, artrosis o las hernias discales. Los neurocirujanos con frecuencia emplean la RM para evaluar la integridad de la médula espinal en pacientes que han sufrido un traumatismo.
Finalmente la RM puede ser de utilidad para caracterizar las infecciones (osteomielitis) o los tumores que afectan a los huesos o articulaciones.

Debido a que en los estudios de RM se emplea un campo magnético muy potente el imán puede atraer a cualquier objeto ferromagnético que se encuentre dentro del cuerpo como prótesis, clips, marcapasos, catéteres de infusión, dispositivos intrauterinos, tornillos o grapas. En la mayoría se los casos los clips, tornillos y grapas no provocan problemas y se pueden introducir dentro del imán como medida de seguridad se recomienda no introducirlos hasta 4-6 semanas después de su colocación. Los tintes que se emplean para los tatuajes o en los perfiladores permanentes de los párpados contienen hierro que pueden calentarse durante el estudio aunque es raro. El personal que le realizará la prueba le preguntará como medida de seguridad si puede tener fragmentos metálicos en el cuerpo especialmente en los ojos o si ha trabajado con metales. Los empastes en general no se ven afectados por el campo magnético aunque pueden distorsionar la imagen en la región de la cara y el radiólogo lo debe conocer. Lo mismo ocurre con los aparatos dentales que pueden dificultar el ajuste del equipo. Debe quitarse la dentadura postiza, puentes, ganchos, joyas o audífonos antes de entrar dentro de la RM.
El radiólogo o el técnico de radiología le preguntarán acerca de posibles alergias o medicamentos que haya podido experimentar anteriormente o si ha sido sometido a una intervención quirúrgica. Si está usted embarazada por favor comuníqueselo al personal.
Algunos pacientes pueden tener una sensación de claustrofobia al tumbarse en la mesa de la RM, si no está seguro de poder tolerar la prueba puede pedir que le administren un sedante. En general no es necesario más que en uno de cada 20 pacientes.

Los equipos convencionales de RM están formados por un cilindro magnético dentro del cual se introduce una mesa sobre la que se ha colocado el paciente, que debe permanecer quieto durante la exploración por lo que puede experimentar una sensación de encierro o claustrofobia. Actualmente los nuevos equipos están diseñados utilizando imanes más anchos y el paciente no se encuentra totalmente encerrado dentro del mismo, por lo que la prueba se tolera mejor. Algunos equipos incluso están abiertos a los lados, aunque la calidad de la imagen puede variar en estos casos.
En la parte superior de esta página se muestra una foto de un equipo de RM.

La RM no utiliza la radiación para obtener las imágenes, a diferencia de las radiografías, estudios con isótopos o la tomografía computarizada (TC).
En los estudios de RM se utilizan ondas de radiofrecuencia que estimulan los núcleos de hidrógeno que se encuentran en los tejidos del cuerpo. Los núcleos de hidrógeno son inicialmente estimulados y posteriormente se relajan emitiendo una señal que es captada por el ordenador y procesada para formar una imagen. En el cuerpo humano los núcleos más abundantes son los núcleos de hidrógeno y las imágenes de RM nos van a mostrar las diferencias en concentración y distribución de núcleos de hidrógeno que hay entre los distintos tejidos del cuerpo. De esta manera tejidos dentro del mismo órgano pero con diferente concentración de núcleos de hidrógeno como la sustancia blanca y gris del cerebro pueden diferenciarse.
En general se realizan seis secuencias de imágenes con una duración de aproximadamente 15 minutos para cada una de ellas. Cada secuencia tiene su propio contraste y muestra una sección del cuerpo en uno o múltiples planos (de derecha a izquierda, de arriba abajo o de delante atrás).

El paciente se coloca sobre la mesa y se introduce dentro el imán a continuación el radiólogo y el técnico desde fuera obtienen las imágenes.
El paciente oirá un ruido como de martilleo durante la exploración que es debido al encendido y apagado de los gradientes del imán que permiten que la señal de los núcleos de hidrógeno del paciente pueda reflejarse hacia fuera y obtenerse la imagen. El paciente se podrá comunicar con el radiólogo o el técnico en cualquier momento utilizando el intercomunicador que dispone el equipo. En algunos centros se permite a los padres estar en la sala cuando el paciente es un niño o a un amigo en el caso de los adultos.
Dependiendo de cuantas imágenes sean necesarias obtener el estudio durará entre 15 y 45 minutos, aunque en ocasiones si se necesita realizar un estudio detallado puede prolongarse. Durante la exploración debe permanecer quieto aunque entre las secuencias puede moverse unos segundos.
Dependiendo de la parte del cuerpo que vaya a ser estudiada puede ser necesario utilizar contraste para visualizar determinadas estructuras o los vasos. Le colocarán una pequeña aguja conectada a una vía intravenosa en una vena de la mano o del antebrazo. El contraste se inyecta en la fase final de la exploración.
Cuando el estudio ha finalizado el paciente debe permanecer unos minutos sobre la mesa hasta que el radiólogo comprueba que todas las imágenes son adecuadas y no son necesarias nuevas series.

La RM no produce dolor pero algunos pacientes pueden sentirse incómodos sobre la mesa en esa posición, teniendo que permanecer quietos durante toda la prueba. Otros pueden tener sensación de encierro aunque en los nuevos equipos diseñados con un túnel más ancho y corto esta sensación es menor. Puede notar sensación de calor durante la prueba, eso es normal no obstante si le preocupa puede consultárselo o notificarlo al radiólogo o al técnico.

El radiólogo, que es un médico experto en RM y en otras pruebas de imagen, analizará las imágenes y enviará un informe firmado con su interpretación al médico que haya solicitado la prueba al paciente Desde la consulta del médico se le comunicará cómo y cuándo recoger los resultados. En algunos centros disponen de la posibilidad de enviar las imágenes por Internet a la consulta del médico que ha solicitado la exploración.

Beneficios

En las imágenes de RM de los músculos, tendones, articulaciones y vasos se ven con más detalle que con otros métodos de imagen.
La RM puede ayudar a demostrar las causas de dolor, hinchazón o sangrado permitiendo de esta forma instaurar el tratamiento adecuado.
El contraste que se emplea en los estudios de RM es menos probable que produzca reacciones alérgicas que el que se emplea para los estudios de TC.
Se trata de un método no invasivo adecuado para estudiar una gran variedad de lesiones musculares, óseas y articulares.
La RM proporciona una información relevante para el diagnóstico precoz de los tumores óseos así como para valorar su extensión.
No utiliza radiación ionizante.

Riesgos

Los fragmentos metálicos pueden verse atraídos por el imán y si se encuentran dentro del cuerpo movilizarse provocando daños en los tejidos adyacentes. Cualquier implante metálico en el interior del cuerpo puede dificultar el ajuste del equipo y dar lugar artefactos que limitan la visualización de las los órganos donde se encuentren localizados.

El hueso se demuestra mejor en las radiografías o en las imágenes de TC pero la RM puede valorar mejor los tumores de partes blandas y diferenciar las áreas tumorales del edema aunque no detecta el calcio en el interior de los mismos. En la mayoría de los casos se puede realizar en pacientes con implantes a excepción de determinados tipos. Si el paciente tiene un implante colocado deberá informar al técnico para que lo tenga en cuenta antes de realizar el estudio. Durante el primer trimestre del embarazo no se recomienda aunque no es una contraindicación absoluta.