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Abdomen ecografía abdominal



La ecografía abdominal, también llamada ultrasonografía, es un método que obtiene imágenes del cuerpo humano enviando ondas sonoras de alta frecuencia, indetectables por el oído humano, hacia el abdomen. Estas ondas rebotan en los distintos tejidos del abdomen y son parcialmente reflejadas en forma de eco y recogidas y procesadas en un ordenador para formar una imagen ecográfica.
La ecografía se basa en los mismos principios físicos que el radar usado por los murciélagos o los barcos; el eco producido por la onda sonora incidiendo en un tejido nos da información sobre la distancia a la que se encuentra, su tamaño, su forma y su composición (sólido, líquido, mixto).
La imagen ecográfica se muestra en tiempo real, es decir refleja los movimientos que se están produciendo en la zona que está siendo estudiada, por lo tanto permite estudiar la circulación de la sangre por los vasos arteriales y venosos.
La Ecografía-Doppler estudia los vasos sanguíneos y muestra obstrucciones vasculares por coágulos, estrecheces o bucles en los vasos, que puedan causar falta de riego sanguíneo a los tejidos; también permite calcular el grado de estenosis y el volumen y la velocidad del flujo sanguíneo en un punto determinado. Por lo tanto es útil para valorar si el paciente precisa tratamiento de sus lesiones vasculares y cuál es el más adecuado.

El ecógrafo consiste en una consola, que contiene los mandos y el ordenador, un monitor parecido a una televisión en el que aparece la imagen ecográfica, y un transductor, que es un dispositivo con forma de pastilla que está unido a la consola por un grueso cable y que tiene dos funciones: emite las ondas sonoras y recoge los ecos que se producen al chocar éstas con los tejidos.
La imagen ecográfica del monitor también puede detenerse y capturarse para ser impresa en una película radiográfica o en papel especial.

La ecografía se emplea para estudiar los riñones, el hígado, el páncreas, el bazo y los vasos sanguíneos del abdomen. La ecografía es muy útil para diagnosticar las causas de dolor abdominal como la litiasis biliar o renal (piedras en la vesícula biliar o en el riñón) o la apendicitis. Muestra el aumento de tamaño de los órganos abdominales y la presencia de masas tumorales y su naturaleza, sobre todo diferencia entre masas sólidas y quísticas. También sirve para estudiar la ictericia ya que permite diagnosticar la dilatación de los conductos biliares.
Se usa para guiar procedimientos intervencionistas como son las punciones con aguja de las lesiones abdominales (sirven para obtener un diagnóstico histológico o realizar un análisis microbiológico) y la colocación de catéteres para drenar abscesos u otras colecciones líquidas.
La Ecografía-Doppler se usa para estudiar los vasos abdominales, tanto arteriales como venosos y diagnosticar trombos, placas arterioescleróticas, estenosis, anomalías congénitas, etc.

Debe vestirse con ropa cómoda y ancha. Las instrucciones a seguir dependerán del tipo de ecografía que le vayan a realizar. Probablemente le pedirán que no coma ni beba desde unas horas antes de la exploración. También pueden indicarle que no orine para realizar la exploración con la vejiga llena.
La exploración es indolora, rápida y cómoda para el paciente. Se le tumbará en una camilla y el radiólogo, o técnico que realice la exploración, le extenderá un gel acuoso sobre la piel de la zona a estudiar. Este gel facilita la transmisión de las ondas sonoras. A continuación realizará un barrido del abdomen, presionando y deslizando el transductor sobre la piel y, al mismo tiempo, las imágenes ecográficas irán apareciendo en la pantalla del monitor.
La exploración dura unos 30 minutos.

El radiólogo, que es un médico especializado en diagnóstico por la imagen en ecografía y otras técnicas radiológicas, analizará las imágenes, emitirá un informe con los hallazgos encontrados y el diagnóstico más probable y lo enviará a su médico quién le entregará a usted los resultados.

Beneficios

La ecografía es una técnica no invasiva (normalmente no se utilizan agujas ni inyecciones), indolora y rápida.
No utiliza radiaciones ionizantes. Por ello está indicada en la mujer embarazada y en el estudio del feto.
Es asequible y tiene bajo coste económico. Es fácil de realizar.
Sirve para guiar procedimientos invasivos como las punciones o drenajes.

Riesgos

No se conocen riesgos derivados de sus aplicaciones en medicina.

Limitaciones

No permite estudiar el estómago ni el intestino ya que el aire no transmite el sonido. Los pacientes con mucho gas abdominal son malos candidatos para el estudio ecográfico de estructuras abdominales profundas, como la aorta o el páncreas, ya que el gas enmascara estos órganos.
La obesidad limita la calidad de la ecografía.
No permite estudiar el interior de los huesos ya que las ondas sonoras no los pueden penetrar.



Abdomen - Ecografía Prostática



Los ultrasonidos o ecografía funcionan mediante el envío de ondas sonoras al interior del cuerpo. Estas ondas se reflejan en los órganos internos y son recogidas por unos aparatos especiales que crean a partir de ellas imágenes de la zona anatómica. No utiliza radiación ionizante (rayos-x) para realizar la imagen. La imagen ecográfica se toma en tiempo real, de manera que nos puede enseñar movimiento de los tejidos u órganos internos, como la circulación de la sangre en arterias y venas.
La ecografía de la próstata se utiliza para detectar posibles alteraciones en el interior de la glándula prostática. Puede indicarnos si la próstata está aumentada de tamaño o si hay un crecimiento anormal que pueda parecer un cáncer.

En el hombre, la ecografía transrectal de la próstata puede ser solicitada si resulta elevado un análisis determinado de sangre o si el médico detecta un bulto durante un examen rutinario para descartar cáncer de próstata. Una ecografía de próstata también puede detectar otras alteraciones de la próstata como inflamación o puede ser utilizado en el estudio de infertilidad.
Ya que los ultrasonidos nos proporcionan imágenes en tiempo real, también los podemos utilizar como guía de determinados estudios como para realizar una biopsia con aguja, en la que la aguja se utiliza para tomar una muestra de las células de una zona anormal de la próstata para que pueda analizarse.

Deberá vestirse de manera cómoda, con una prenda poco apretada. Se le realizará un enema entre 2 a 4 horas antes del estudio para limpiar el intestino. Siga las instrucciones que le den para la preparación del intestino. Una vejiga llena ayuda a ver la próstata, por lo que se le puede pedir que beba alrededor de 6 vasos de agua antes de la prueba.

El equipo consiste en un transductor y un sistema de monitorizar. El transductor es un pequeño dispositivo de forma cilíndrica, que se lubrica y se introduce en el recto para ver la próstata o para realizar una biopsia guiada con ultrasonidos, si se sospecha un cáncer.
La imagen ecográfica es vista inmediatamente en el monitor, que se parece mucho a un monitor de un ordenador o de la televisión. El radiólogo o ecografista mira este monitor durante la exploración y toma imágenes representativas para almacenarlas. A menudo el paciente es también capaz de ver el monitor.

La ecografía se basa en el mismo principio que el sonar que usan los murciélagos, barcos de la armada o pesqueros para detectar bancos de peces. Cuando un haz de ondas sonoras se emite de forma controlado contra un objeto, sus ondas de ecos pueden ser utilizadas para identificar a distancia el objeto, su tamaño, su forma y su consistencia interna (líquido, sólido o mixta).
Las funciones del transductor del ultrasonido son las de altavoz (transmitir sonido) y micrófono (grabar los sonidos). Cuando el transductor es coloca en el recto dirige una corriente de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles hacia el interior del cuerpo. Cuando las ondas del eco regresan de los tejidos y líquidos del cuerpo, el sensible micrófono del transductor, graba la longitud y características de las ondas reflejadas.

En el hombre, la próstata se localiza directamente delante del recto, por ello la exploración se realiza transrectalmente. Se coloca sobre el transductor una funda, es lubricado y colocado en el interior del recto de manera que el sonido sólo debe recorrer una corta distancia hasta la próstata. Las imágenes se obtienen desde diferentes ángulos para conseguir la mejor visión de la próstata. La mayor parte de las veces se realiza con el paciente acostado sobre su lado izquierdo y las piernas ligeramente flexionadas.
Si se identifica una lesión sospechosa con la ecografía o en el curso de una exploración rectal, se realiza una biopsia dirigida con ecografía. Este procedimiento consiste en introducir una aguja en la próstata mientras que el radiólogo ve la situación de la aguja con el ecógrafo. Se toma una pequeña cantidad de tejido para su examen microscópico. Más abajo puede ver un ejemplo de transductor rectal.
Cuando se ha completado el estudio se le dirá al paciente que se vista y espere mientras se revisan las imágenes en la placa o en el monitor. Uno de los ecografistas o radiólogo es capaz de ver las imágenes ecográficas en tiempo real mientras que son adquiridas y el paciente puede marcharse inmediatamente.

Si no es preciso realizar biopsia, la ecografía transrectal de la próstata produce una molestia similar a un examen rectal realizado por su médico. El estudio dura aproximadamente 15 a 25 minutos.
Si se realiza una biopsia, las molestias que se producen debido al pinchazo de la aguja son mínimas, ya que la pared rectal es relativamente insensible en la zona de la próstata. Una biopsia añadirá algún tiempo a la duración del estudio.

Un radiólogo, que es un médico con experiencia en ultrasonidos así como en otras exploraciones, analizará todas las imágenes y enviará un informe firmado con sus interpretaciones a su médico de cabecera. Generalmente recibirá los resultados el médico que ha solicitado la prueba. En algunos casos el radiólogo puede explicarle los resultados preliminares con usted a la conclusión del estudio. Nuevas tecnologías pueden permitir la distribución del informe y las imágenes mediante Internet facilitando el proceso.

Beneficios

La ecografía proporciona una imagen a tiempo real, proporcionando una buena arma para guiar procedimientos mínimamente invasivo, tal como la biopsia por aguja.
La ecografía está ampliamente disponible.
La ecografía no utiliza radiación ionizante.
La ecografía puede visualizar estructuras, movimiento y función de los órganos del cuerpo y vasos sanguíneos.

Riesgos

No hay efectos adversos, para el hombre, conocidos para el estudio ecográfico.

El paciente que ha sufrido cirugía reciente de intestino, no es buen candidato para la ecografía de la próstata ya que este tipo de ultrasonidos necesitan introducir un dispositivo en el recto. Además, las ondas ecográficas se reflejan en el aire o gas, de manera que la ecografía no es un estudio ideal para el intestino. Estudios con bario o escáner puede ser el método de elección para problemas relacionados con el intestino.



Abdomen Ecografía Pélvica



La ecografía o ultrasonidos se refieren al envío de ondas de sonido a través del cuerpo. Las ondas sonoras son reflejadas por los órganos internos. Los reflejos son interpretados por instrumentos especiales que posteriormente crean una imagen de una parte anatómica. En la imagen ecográfica no se utilizan radiaciones ionizantes (rayos x).
Para las mujeres, la ecografía pélvica es el método más frecuente de examen del útero y ovarios y, durante el embarazo, para monitorizar la salud y el desarrollo del embrión o feto. En el hombre, la ecografía pélvica se centra en la vejiga y la próstata. Las imágenes de la ecografía se capturan en tiempo real, por ello, pueden demostrar movimiento de los tejidos internos y órganos, así como el flujo sanguíneo de arterias y venas.

Millones de padres expectantes han visto la primera “foto” de su hijo aún no nacido gracias a la ecografía del útero y feto (ver la página Ecografía Obstétrica). Sin embargo, la monitorización del desarrollo fetal no es la única razón del examen ecográfico pélvico.
Para la mujer, las exploraciones ecográficas pueden ayudar a determinar las causas de dolor pélvico, sangrado anormal, u otros problemas menstruales. Las imágenes ecográficas pueden también ayudar a identificar masas palpables tales como quistes ováricos o fibromas uterinos, así como cánceres ováricos o uterinos. Ecohisterografía (ecografía con infusión salina) es una relativamente nueva en la que la solución salina estéril se inyecta en el útero mientras se realiza una ecografía transvaginal. El propósito es distender la cavidad uterina (cavidad endometrial) en busca de pólipos, miomas, o cáncer, en especial en pacientes con sangrado uterino anormal. Otras indicaciones incluyen la evaluación de la cavidad uterina buscando anomalías uterinas (formas uterinas anormales desde el nacimiento) o cicatrices. El suero salino delimita la lesión y facilita la visualización y las medidas. Algunos médicos la utilizan también en el estudio de la infertilidad. La inyección de suero salino y aire permite al médico buscar aire pasando a través de las trompas de Falopio, indicando permeabilidad de las trompas.
En el hombre, la ecografía pélvica es una valiosa herramienta para la evaluación de la próstata y las vesículas seminales.
La ecografía pélvica puede ayudar en la identificación de cálculos, tumores y otras enfermedades en la vejiga urinaria tanto en hombres como en mujeres. Ya que la ecografía proporciona imágenes en tiempo real puede ser usada como guía en procedimientos como biopsias con aguja, en ella se usa una aguja para tomar muestras de células de una zona anormal para ser estudiada en el laboratorio. Ecografía Doppler es otro método ecográfico que puede usarse para evaluar el flujo sanguíneo de los vasos pélvicos.

Deberías vestirte de forma confortable, con ropa poco apretada. Para algunas exploraciones, le pueden pedir que beba hasta 6 vasos de agua las dos horas previas a la exploración, de manera que la vejiga se encuentre llena cuando comience la exploración. La vejiga llena ayuda en la visualización del útero, ovarios y la pared de la vejiga. Para las exploraciones transvaginales no es necesario que la vejiga se encuentre llena.

El equipo consiste en un transductor y un sistema monitorizado. El transductor es un aparato pequeño, manejado por la mano que se parece a un micrófono. El radiólogo o ecografista extiende un gel lubricante en la parte inferior del abdomen, donde están localizados el útero y los ovarios, y presiona entonces el transductor firmemente contra la piel. En la ecografía transvaginal se utiliza un transductor alargado como una varilla, cubierto y lubricado que es colocado en el interior del canal vaginal.
La imagen ecográfica es inmediatamente visible en una pantalla cercana que se parece mucho a una pantalla de ordenador o de un televisor. El radiólogo o ecografista mira la pantalla durante el examen y captura las imágenes representativas para guardarlas. Frecuentemente el paciente es capaz de verlas también.

La imagen ecográfica se basa en los mismos principios que el sonar de los murciélagos, barcos y pescadores con detectores de pescado. Como un sonido controlado rebota contra un objeto, sus ondas ecogénicas pueden ser usadas para identificar un objeto lejano, determinar su forma, tamaño y consistencia interna (líquido, sólido o mixto).
Las funciones del transductor son tanto como altavoz (para crear sonido) como micrófono (para grabarlo). Cuando un transductor es presionado contra la piel, dirige al interior del cuerpo un flujo de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles. Como las ondas sonoras resuenas (como el eco) en los tejidos y líquidos corporales, el sensible micrófono del transductor registra la longitud y el carácter de las ondas reflejadas. Con el ecoDoppler, el micrófono captura y registra pequeños cambios en la intensidad y dirección de las ondas. Las ondas son medidas y dibujadas en el momento por un ordenador, creando en tiempo real un cuadro dinámico en el monitor. Las imágenes pueden ser grabadas en video o en un disco. Además, cuando interesa, se pueden “congelar” determinados momentos de la exploración, de forma que se consiguen una serie de imágenes, resumen de la ecografía realizada. Estas imágenes “congeladas” se usan para obtener medidas y para documentar los puntos esenciales del estudio.
EcoDoppler es una aplicación de la ecografía diagnóstica para detectar células sanguíneas en movimiento dentro de los vasos y medir la dirección y velocidad de su movimiento.

Hay tres métodos para realizar la ecografía pélvica: abdominal (transabdominal), vaginal (transvaginal, endovaginal) en la mujer y rectal (transrectal) en el hombre. Se aplican en cada uno los mismos principios de sonido de alta frecuencia.
Para la exploración transabdominal, el paciente tiene la vejiga llena y está estirado en la mesa de exploración. Se aplica un gel en el área que va a ser examinada. El gel ayuda a que el transductor realice un contacto seguro y elimine bolsas de aire entre el transductor y la piel, ya que las ondas de sonido no pueden penetrar el aire. El radiólogo presiona firmemente contra la piel y lo mueve en uno y otro sentido hasta obtener la imagen de los órganos pélvicos. Puede realizarse ecografía Doppler con el mismo transductor. Más abajo se encuentra un ejemplo de transductor transabdominal.
La Ecografía transvaginal consiste en la introducción del transductor en la vagina después de que la paciente vacíe su vejiga y se le realice algo muy parecido a un examen ginecológico. El transductor es menor que un espéculo estándar usado en la toma de una citología vaginal. Se coloca una cubierta protectora al transductor y es lubricado con un poco de gel, después se introduce en la vagina. Sólo entran unos cm. Del transductor. Las imágenes se obtienen desde diferentes orientaciones para conseguir las mejores imágenes del útero y los ovarios. A través de un transductor vaginal puede conseguirse un EcoDoppler, es el mismo transductor usado cuando se realiza una ecohisterografía. Debajo se puede ver una foto del transductor. La ecografía transvaginal se usa estando la paciente acostada en la camilla y las piernas flexionadas como en un examen ginecológico.
La glándula prostática (próstata) está localizada directamente delante del recto, por ello se realiza su examen a través del recto (transrectalmente). Se coloca un protector al transductor, se lubrica y se introduce en el recto, de manera que las ondas sonoras deben recorrer un corto espacio. Se obtienen imágenes desde diferentes orientaciones para intentar conseguir la mejor imagen de la próstata. La posición más frecuente del paciente es colocado sobre su lado izquierdo sobre la camilla, manteniendo las piernas flexionadas, con las rodillas cerca del tórax.
Si se identifica una lesión sospechosa, se realiza una biopsia dirigida con la ecografía. Se hace avanzar una aguja hacia la próstata mientras el radiólogo la sigue con el ecógrafo. Se toma una pequeña muestra de tejido para que pueda ser estudiada al microscopio. Más abajo se puede ver una foto del transductor transrectal.
Cada método tiene sus ventajas. La aproximación transabdominal nos ofrece una visión de la pelvis completa, mostrando las relaciones entre las distintas estructuras internas. Ya que cuando utilizamos los transductores transvaginal o transrectal, vemos muy de cerca las estructuras, en determinadas ocasiones podemos necesitar estas aproximaciones. Puede ser útil para localizar el latido del corazón del embrión en un embarazo incipiente, para evaluar la consistencia del útero o medir un quiste en un ovario. Su médico o radiólogo decidirá si se utilizará una o una combinación de los diferentes modos ecográficos referidos en cada caso particular.
Cuando se completa el examen, puede pedirse al paciente que se vista y espere mientras son revisadas las imágenes que se han obtenido en las placas o en el monitor. Aunque, lo más frecuente sea que el ecógrafo o radiólogo ha sido capaz de revisar las imágenes ecográficas en tiempo real mientras son adquiridas, y el paciente puede marcharse inmediatamente.

La imagen ecográfica de la pelvis debería ser indolora. En la ecografía transabdominal estará estirado de espaldas sobre la camilla. El radiólogo o ecografista extenderá un poco de gel sobre la piel y presionará firmemente contra su cuerpo, moviéndolo hasta que las imágenes deseadas sean obtenidas. Puede sufrir alguna molestia de la presión del transductor sobre su abdomen, especialmente si ha de estar con la vejiga llena.
En la ecografía transvaginal, aunque la exploración se realiza en busca de la causa del dolor pélvico, la ecografía no debería provocar por sí misma dolor o aumento significativo de su dolor habitual. Una ecografía vaginal es generalmente menos molesta que una exploración ginecológica.
Si no es necesario realizar una biopsia, la ecografía transrectal de la próstata es similar a un tacto rectal realizado por su médico. Si se realiza una biopsia, la molestia producida por la inserción de la aguja es mínima ya que la pared del recto es relativamente insensible en la región de la próstata.
Casi todos los estudios duran menos de 30 minutos.

Un radiólogo, que es un médico experimentado en ecografía y otras exploraciones radiológicas, analizará las imágenes y enviará un informe firmado con sus interpretaciones al médico personal del paciente. El paciente generalmente recibe los resultados del médico que ha solicitado la exploración. En algunos casos el radiólogo puede discutir los resultados preliminares con él antes de establecer el informe definitivo. Nuevas tecnologías pueden facilitar la distribución del informe diagnóstico y las imágenes pueden pasar a una red que facilite y permita la rápida comunicación entre el radiólogo y el médico.

Beneficios:

La ecografía es una exploración generalmente indolora (sin utilización de agujas o inyecciones, en la mayoría de los casos)
La ecografía está ampliamente disponible y es fácil de usar.
La ecografía no utiliza radiación ionizante para obtener las imágenes, y es la modalidad preferida para el diagnostico y monitorización de mujeres embarazadas y sus hijos aún no nacidos.
La ecografía pélvica puede ayudar a identificar y evaluar una variedad de enfermedades urinarias y reproductoras en ambos sexos, sin el riesgo mínimo de la exposición a los rayos-x.
La ecografía proporciona imágenes en tiempo real, convirtiéndola en una buena herramienta para guiar procedimientos mínimamente invasivos, como infiltraciones de cortisona, biopsias con aguja.
La Ecografía puede visualizar estructuras, movimiento y función de los órganos, vasos sanguíneos y el desarrollo del feto.

Riesgos:
Para la ecografía diagnóstica estándar no hay efectos perjudiciales en humanos.

Las ondas sonoras son reflejadas por aire o gas. Sin embargo, ecografía no es la exploración ideal para el intestino. Exploraciones con bario o scanner pueden ser los métodos de elección para los problemas de intestino.
La ecografía penetra con dificultad en el hueso y, por lo tanto, puede ver solo la superficie externa de las estructuras óseas y no puede penetrar dentro o más allá. Para visualizar las estructuras internas de los huesos o ciertas articulaciones, deben seleccionarse otras modalidades, como la RM.



RM - Qué es una resonancia magnética



La Resonancia Magnética (RM, MR, o IRM) es una exploración que permite estudiar los órganos internos del cuerpo humano. El sistema se basa en la resonancia de las ondas de radio en el cuerpo humano, sometido a un intenso campo magnético, produciéndose señales de radio que permiten a ordenadores reconstruir en imágenes las estructuras internas de nuestro cuerpo. El aparato tiene forma de túnel con una camilla en la que se tiende el paciente

En algunos casos es necesario inyectar una sustancia de contraste en una vena del paciente durante la exploración. A veces, en niños pequeños, es necesario usar sedación para que el paciente esté completamente quieto durante la exploración. Esta sedación puede administrarse por boca en niños muy pequeños o mediante una inyección en una vena.

Después de desnudarlo, el paciente pasará a la sala de exploración donde se le colocará en la camilla de exploración. Si es necesario usar contraste o sedación endovenosos se le cateterizará una vena. Todos los pacientes que precisan sedación son controlados mediante un monitor de pulso y oximetría durante toda la exploración. El paciente se introducirá en el túnel del aparato y empezará la exploración. Durante ésta se oirá el ruido de los pulsos de gradiente del campo magnético. Es importante que el paciente esté completamente quieto para obtener buenas imágenes. La exploración completa durará de 30 y 45 minutos en total. Si el paciente ha recibido sedación se le controlará hasta que esté despierto. Posteriormente el paciente podrá vestirse y marcharse para hacer vida normal.

La exploración y el informe radiológico serán enviados a su médico que los tendrá disponibles el día de la consulta

El paciente debe estar en ayunas por si se necesita sedación o contraste endovenoso. En niños menores de 1 año es preciso que el paciente no haya comido en las 3 horas previas a la exploración. Los niños mayores deben estar 6 horas en ayunas. En general, no es necesaria otra preparación especial. Si fuese necesario, se le darían instrucciones concretas oralmente y por escrito con la citación.

En el caso de que el paciente tenga historia previa de reacciones a medicamentos, alergias, asma o enfermedades graves, o sea portador de alguna prótesis u otro objeto metálico comuníquelo a la enfermera que lo atenderá.



TC – ¿Qué es un TC o escáner?



El escáner es una máquina compleja que consta de una camilla, en la que se coloca el paciente y un “gantry”, donde está un tubo de rayos X especial, que gira a gran velocidad. Esto permite adquirir información de todo el volumen del paciente.
Es una prueba radiológica que también tiene otras denominaciones como Tomografía Computarizada y TAC.
Se realiza en un aparato localizado en los Servicios de Radiodiagnóstico de los Hospitales, basado en la utilización de rayos X y potentes ordenadores para conseguir imágenes del interior de los pacientes que permiten conocer si sufren alguna enfermedad.

Ni mejor ni peor; cada prueba tiene su indicación para las distintas enfermedades que quiere estudiar el médico.
La gran ventaja que aporta el TC es poder visualizar partes del cuerpo que de otra forma no podríamos estudiar; los modernos equipos de TC lo consiguen de una forma muy precisa permitiendo diagnósticos precoces.

Antes de empezar la prueba, el técnico de radiodiagnóstico coloca al paciente en la posición adecuada.
La prueba es totalmente indolora. El paciente tiene que estar tumbado y quieto en una camilla que se desplaza durante el estudio; se le señala cuando debe de contener la respiración.

Los riesgos están relacionados con el uso de radiaciones ionizantes y de los contrastes yodados, aunque no en todos los casos es necesario usar contraste. Estos riesgos son bajos y, siempre que se realicen por indicación médica, tienen más beneficios que desventajas para el paciente.

Cualquier paciente puede realizarse un escáner, siempre que su médico necesite de este estudio para conocer su enfermedad o la evolución de la misma.
En los niños, por su mayor sensibilidad a los efectos nocivos de los rayos X, su indicación debe ser claramente señalada por el Pediatra.
Las mujeres embarazadas sólo se realizaran la prueba si es de estricta necesidad, para no provocar posibles daños al feto.
En las mujeres en edad fértil, si el estudio no es urgente, se deberá confirmar que no existe posibilidad de embarazo antes de realizar la prueba..

Si el estudio se va a realizar con contraste, no ingerir alimentos en las últimas 6 horas, aunque sí se pueden ingerir líquidos de forma moderada hasta una hora antes del estudio.

En la mayoría de los TC se necesita administrar en una vena del brazo “contraste”, que es una medicación que permite que el estudio sea más preciso. Esta administración puede provocar en casos aislados reacciones alérgicas leves, pero en algunos excepcionales éstas pueden ser graves por lo que siempre se comprueba que se puede inyectar el contraste antes de hacer la prueba. En algunos casos se le solicitará un consentimiento informado.
Si hay antecedentes de alguna reacción alérgica, debe señalarse al médico que le solicita la prueba y al radiólogo.
En el momento de acudir al Servicio de Radiodiagnóstico, si su estudio es del abdomen, le darán un liquido para beber y así ver mejor el intestino.

La duración del estudio depende de la rapidez del equipo, (actualmente los llamados TC helicoidales son rapidísimos) y del segmento del cuerpo a estudiar. Normalmente toda la exploración no dura más de 20-30 minutos.

Un médico especialista en Radiodiagnóstico programa el estudio, valora y diagnóstica las imágenes, emite un informe que envía al médico del paciente, que lo analiza junto a otras pruebas de imagen o laboratorio.
Junto al radiólogo, una enfermera y un técnico de radiología colaboran en la realización del estudio y para resolver las dudas que se planteen al paciente o sus familiares.

Estudios de cabeza por accidentes o enfermedades neurológicas,… estudios del tórax y abdomen por numerosas enfermedades, estudios de columna etc.
En numerosas ocasiones en la propia sala de TC se realizan “Procedimientos Diagnósticos-Intervencionistas”, para tomar muestras de órganos enfermos incluso tratar complicaciones como abscesos o colecciones.



TC – Angiografía con TC



La angiografía-TC es un examen en el que mediante la inyección de contraste intravenoso se realiza una exploración con TC para valorar el flujo vascular en vasos arteriales en cualquier localización del organismo: aorta y sus ramas, arterias cerebrales, arterias pulmonares, etc.
La tomografía computerizada (TC) es un equipo que utiliza rayos X para la exploración del paciente. El tubo de rayos X gira alrededor del cuerpo del paciente, obteniéndose información desde distintos ángulos del cuerpo del paciente. La información se procesa en un ordenador y se obtienen imágenes axiales (“lonchas”) delos tejidos y órganos explorados.
La angiografía convencional se realiza introduciendo un catéter e inyectando contraste dentro de la arteria. La angiografía-TC es mucho menos invasiva ( el contraste se inyecta en una vena periférica y no en una arteria), y es mejor tolerado por el paciente. Este procedimiento se utiliza como cribado en un gran número de pacientes para evaluar la existencia de enfermedad arterial.
Esta prueba se puede realizar de forma ambulante, sin ingreso hospitalario.

Se utiliza habitualmente para:
Examinar las arterias pulmonares y excluir un tromboembolismo pulmonar, una patología grave y que tiene tratamiento.
Visualizar flujo sanguíneo en las arterias renales (aquellas que irrigan los riñones), en pacientes con hipertensión arterial y que se sospecha que puede tener su origen en una estrechamiento de estas arterias.
Para estudio de la aorta torácica, abdominal y sus ramas, lo que permite estudiar aneurismas (dilataciones que aparecen en un vaso arterial cuando la pared se debilita) que pueden comprometer la vida del paciente si se rompen.
Identificar la disección de la aorta o sus ramas principales. La disección aparece cuando se separan dos capas de la pared de la aorta y entre ambas se introduce sangre. Es una situación de gran riesgo para la vida del paciente.
Estudiar la enfermedad arteriosclerótica que produce estenosis de arterias que irrigan las piernas u otras zonas del cuerpo.
La angiografía-TC también es útil para evaluar el resultado de los tratamientos quirúrgicos o percutáneo de la patología vascular, permitiendo valorar el flujo de la arteria patológica después del tratamiento.

Es necesario la inyección de contraste intravenoso. Por lo tanto, le pedirán que acuda a la realización de la prueba en ayunas de al menos seis horas.
Le preguntarán también si tiene antecedentes alérgicos al contraste o a otros fármacos.
También es útil conocer previamente a la realización de la prueba si el paciente tiene antecedentes de cardiopatía, insuficiencia renal o diabetes severa.
Si está tomando antidiabéticos orales es importante que lo comunique a su médico cuando le solicite la prueba.
La mujer debe advertir al personal sanitario si está o puede estar embarazada.

Es una máquina grande de apariencia cuadrada, con una abertura central y una mesa sobre la que se sitúa el paciente. La mesa se eleva e introduce al paciente a través de la abertura, iniciándose la exploración. Dentro de la máquina el tubo de rayos X gira alrededor del paciente emitiendo radiación, mientras la mesa se mueve y oímos el ruido del equipo funcionando.
Para la realización de estos estudios se suelen emplear equipos avanzados llamados helicoidales que permiten explorar un área anatómica grande en un tiempo corto.

Para estos estudios es necesario la administración de contraste intravenoso. Se suele hacer inyectando el contraste en una vena periférica (habitualmente en antebrazo) con un inyector automático.
La inyección se inicia antes del comienzo del estudio, y la exploración se realiza cuando el contraste se encuentra en los vasos a explorar.
El tubo de rayos X gira alrededor del paciente emitiendo radiación. Parte de esos rayos son absorbidos por el paciente y el resto son recogidos por los detectores.
Se obtienen múltiples proyecciones en un giro de 360º (varios cientos) y con la información obtenida se elabora una imagen axial.
La mesa se desplaza progresivamente hasta que se completa la exploración.
Finalmente se termina el estudio con la obtención de múltiples imágenes. Con ellas el ordenador puede hacer reconstrucciones tridimensionales o bidimensionales de las arterias para su estudio y medición.

Habitualmente el paciente se desviste y coloca una bata para realizar la exploración.
Debe quitarse aquellos objetos metálicos que pueden interferir con la prueba y evitar cremalleras y botones metálicos.
Le pueden pedir también que se quite horquillas del pelo, joyas y gafas o prótesis dentales dependiendo de la zona a explorar.
Le preguntarán por sus antecedentes alérgicos y por enfermedades previas, información que es importante conocer antes de la administración del contraste.
El paciente se coloca en la mesa de TC y el área a explorar se sitúa en la abertura del equipo.
Puede ser necesario el uso de cintas con velcro para evitar movimiento involuntarios.
La exploración se inicia después de la inyección del contraste intravenosoy se obtienen las imágenes.
El proceso en ocasiones dura sólo unos segundos.
Después se revisa la exploración por si es necesario complementar el estudio.

El estudio no es doloroso y puede durar de 10 a 15 minutos, aunque puede ser algo molesto mantener una posición sin moverse.
Si se inyecta contraste intravenoso, se puede tener sensación de calor o un sabor metálico en la boca durante unos minutos. Ocasionalmente el paciente puede tener una reacción alérgica con prurito, urticaria (habones en la piel) o reacciones más severas. En estos casos debe avisar al personal sanitario para instaurar un tratamiento adecuado.
Puesto que se utilizan rayos X para la obtención del estudio el paciente está sólo en la sala durante la exploración, para evitar la exposición a radiaciones ionizantes a familiares o amigos. El personal técnico controla en todo momento visualmente al paciente y puede comunicarse con el a través de un micrófono.
Le pedirán que durante la realización del estudio contenga la respiración.
Una vez que se ha terminado el estudio el paciente debe esperar mientras el radiólogo revisa la exploración por si es necesario completar el estudio.
Una vez finalizado el procedimiento no es necesario adoptar ninguna precaución especial, aunque puede ser una buena idea la ingesta de líquidos abundantes las horas siguientes a la exploración, para ayudar a eliminar el contraste inyectado a través de la orina.

El radiólogo, que es un médico con formación específica en métodos de diagnóstico por imagen ( incluido el TC), revisará su estudio y hará un informe del mismo que será remitido a su médico, el cual le informará a usted del resultado de la prueba.

Beneficios

La angiografía-TC permite estudiar los vasos sanguíneos en muchas áreas del cuerpo como el cerebro, riñones, pelvis, arterias pulmonares, etc. Podemos detectar así patología vascular (como zonas de estenosis) lo que permite planificar el tratamiento quirúrgico.
Se obtienen imágenes del sistema vascular de gran calidad.que pueden reemplazar en ocasiones a la arteriografía convencional.
La angiografía-TC puede utilizarse en el cribado de enfermedad arterial, pues es segura, más cómoda y mejor tolerada por el paciente que la angiografía por catéter (la inyección de contraste se hace en una vena del antebrazo y no a través de un catéter en la arteria como en la segunda técnica).

Riesgos

La inyección de contraste intravenoso conlleva el riesgo de una reacción alérgica que excepcionalmente puede ser grave.
• Si usted es alérgico al contraste yodado se puede plantear la realización de la prueba con un tratamiento previo, pero esto debería decidirlo su médico junto con el radiólogo. Otra posibilidad es reemplazarla exploración por un estudio con RM que utiliza otro tipo de contraste.
El contraste yodado utilizado puede dañar el riñón por lo que debe evitarse en pacientes con enfermedad renal o diabetes severa.
Es posible que se produzca rotura de la vena periférica utilizada para la inyección del contraste, y este se acumule bajo la piel. Si nota dolor durante la inyección del contraste en el punto de inyección, debe avisar inmediatamente al técnico.
Las mujeres deben advertir si están o pueden estar embarazadas.

El estudio puede no ser válido si el paciente se mueve durante la obtención de las imágenes y estas aparecen deterioradas por el movimiento, o en pacientes con cardiopatía en los que se obtiene el estudio cuando las arterias todavía no tienen suficiente contraste.
Todavía no es posible explorar arterias con un calibre muy pequeño.
Si usted es una madre que está amamantando a su hijo debe preguntar al radiólogo la conducta que debe seguir.
En las mujeres embarazadas no es conveniente la realización de esta prueba, especialmente en los tres primeros meses de embarazo. Si fuera necesario, por la gravedad de la situación clínica, el radiólogo y su médico lo tratarían directamente con la paciente. En estos casos habría que solicitar un consentimiento específico.



TC – Colonoscopía Virtual



La colonoscopia virtual (CV) o colonotac (CTC) es un escáner del abdomen especialmente dedicado al estudio del interior del colon. Su objetivo principal es detectar pólipos y contribuir a disminuir el riesgo del cáncer de colon o detectarlo precozmente.

Es necesario un escáner helicoidal moderno que permita imágenes de alta calidad, junto con un software endoscópico dedicado especialmente a la colonoscopia virtual y un equipo humano con experiencia en esta técnica.

Uno de los requisitos para el éxito de la prueba es la preparación previa del colon, así que es necesaria la colaboración activa de la persona que se somete al examen. El objetivo fundamental es lograr que el colon tenga el menor contenido posible de residuos y que los que existan estén marcados con un contraste que los diferencie claramente de los pólipos y hagan a estos visibles aunque estén recubiertos de heces.
Existen diferentes estrategias para lograr este objetivo. Algunos grupos profesionales utilizan laxantes (aunque en menor dosis que los utilizados en la preparación de la colonoscopia óptica) y le pedirán a su vez que beba el día de la prueba o el día anterior a la misma, ciertas cantidades de contraste que contiene iodo y/ o bario, con el fin de teñir sus heces.
Otros grupos de profesionales le ofrecerán una preparación sin laxantes. En este caso tendrá que realizar una dieta sin fibra durante los dos o tres días previos a la cita, siendo importante que a la vez aumente la ingesta de líquidos. También en el transcurso de esta preparación tendrá que beber pequeñas cantidades de contraste yodado, que marcaran adecuadamente todos los restos que queden en el interior del colon.

Para la interpretación de la prueba por el médico no existen diferencias entre los dos tipos de preparación. La diferencia fundamental es la consecuencia del uso de los laxantes, que le provocarán un número frecuente de deposiciones y puede notar cierto cansancio por la pérdida de líquidos y iones.
La preparación libre de laxantes, que utiliza una dieta sin fibra, puede dar sensación de hambre como único efecto indeseable, pero normalmente usted no hará más deposiciones que las habituales, lo que le da la oportunidad de no alterar su ritmo de vida habitual.

Para que puedan verse los pólipos y otras lesiones es necesario despegar las paredes del colon, que habitualmente se hallan colapsadas. Para ello, el día de la prueba se le introducirá una sonda flexible muy fina en el recto (sólo unos pocos centímetros) y a través de ella se le insuflará aire. La insuflación puede ser manual utilizando aire ambiente, o bien mediante un insuflador automático que emplea CO2.
No va ser necesario ningún tipo de sedación o anestesia, ya que lo único que produce la insuflación es una ligera molestia.
Una vez se ha distendido el colon, ahora ya podemos adquirir los datos con el escáner, lo que durará sólo unos segundos.
Se le realizará el escáner en dos posiciones, normalmente boca arriba y boca abajo. El objetivo de esta maniobra es movilizar el aire y el líquido de dentro del colon y obtener una distensión correcta.
En algunos casos puede ser necesario estudiar el resto de la cavidad abdominal, además del colon. En este caso se le administrará un contraste de yodo por vía venosa, con el fin de ver mejor todos los órganos del abdomen.
La prueba tiene una duración global de unos 15-20 minutos, y a continuación usted podrá hacer vida normal.

La insuflación con aire ambiente tiene la ventaja de no necesitar técnicas sofisticadas, además de no ser nocivo, ya que se trata de una sustancia sin riesgos que todos respiramos. El aire ambiente es el gas que se utiliza también en la endoscopia óptica. Sin embargo su uso produce una mayor sensación abdominal de “gases”después de la prueba. Se recomienda caminar después de abandonar la sala de exploración, puesto que favorece la expulsión de los gas.
La insuflación con CO2 requiere el uso de un insuflador automático y bombonas de CO2. El CO2 es un gas seguro siempre que no se introduzcan cantidades excesivas. Se absorbe muy rápidamente lo que hace que se tolere mejor que el aire ambiental y produzca menos molestias abdominales. Su uso presenta algunas contraindicaciones como la enfermedad pulmonar crónica. La mayor ventaja del CO2 es la disminución de las molestias abdominales.

En todas las situaciones donde no se logre estudiar el colon con colonoscopia óptica. A veces el endoscopista no logra completar el recorrido del colon (ya que en algunos individuos es muy tortuoso) y solicitará una colonoscopia virtual para completar el estudio.
También será la mejor opción cuando existan otras enfermedades que contraindiquen el uso de laxantes o cuando exista mala tolerancia a la colonoscopia óptica.
El estudio endoscópico del colon está indicado para excluir o detectar el cáncer de colon y en la prevención del cáncer de colon. La prevención del cáncer de colon se basa en detectar su precursor, es decir, los pólipos. Detectar los pólipos de mayor riesgo es el objetivo principal de una colonoscopia virtual . El tamaño de los pólipos es un factor determinante en el riesgo de malignización. Estudios sobre más de 6000 pacientes han demostrado que la colonoscopia virtual tiene una sensibilidad comparable a la de la colonoscopia óptica para detectar los pólipos de mayor riesgo, denominados científicamente como adenomas avanzados. Debido a estos resultados la Colonoscopia Virtual ha sido reconocida como una prueba útil para el cribado o detección precoz de pólipos y cáncer colorrectal por varias sociedades científicas.

Su mayor desventaja es que no puede realizar biopsias ni extirpación del pólipo.
Tiene que saber que si aparece un pólipo en la colonoscopia virtual, tendrá que realizarse posteriormente una colonoscopia óptica para poder extirparlo. La colonoscopia virtual es un método exclusivamente de diagnóstico.
Su mayor ventaja es que se le puede realizar a cualquier paciente ya que no existen contraindicaciones con la excepción del embarazo , la posibilidad de no usar laxantes, su rapidez, y un índice de complicaciones muy bajo incluso menor que el de la colonoscopia óptica.

La colonoscopia virtual es una técnica segura, su índice de complicaciones es muy bajo. No se ha comunicado ninguna muerte por colonoscopia virtual.
La complicación más seria, al igual que en la colonoscopia óptica, es la perforación del colon. Esta complicación se ha comunicado en una de cada 3.300 colonoscopias virtuales.
La colonoscopia virtual utiliza rayos X, y por tanto produce irradiación. Sin embargo debe saber que se emplean programas de baja dosis, que hacen que la irradiación administrada sea normalmente inferior a la que se recibe a lo largo de un año de radiación natural. El riesgo de cáncer añadido por la radiación se desconoce. Existen estudios sobre profesionales más expuestos que reciben a lo largo de la vida una mayor radiación que la población general. Estos estudios de seguimiento no ha demostrado más riesgo de cáncer en estas poblaciones.



Ecografía - Qué es la ecografía



Es una prueba médica que usa ultrasonidos, que aunque nosotros no podemos percibirlos, los aparatos utilizados componen con ellos imágenes del cuerpo; estas imágenes son estudiadas por el médico ecografista que analiza la forma, tamaño y función de los órganos estudiados.

Probablemente la ecografía sea la prueba más inocua e indolora que se realiza para el estudio de enfermedades. Los ultrasonidos utilizados no producen ningún daño a adultos, niños o embriones; la potencia de emisión de los aparatos utilizados, garantiza que no producen daño a la salud.

Su nombre viene de “eco”, la sonda que se coloca sobre el paciente emite sonidos y recoge el “eco” de éstos después de rebotar en nuestros órganos. De este eco, el ecógrafo es capaz de producir imágenes que posteriormente se estudian.

El desarrollo de esta tecnología ha sido enorme en los últimos años; inicialmente se utilizó para el control de los embarazos, precisamente por no ser peligrosa; pero en la actualidad no hay especialidad médica que no la utilice en sus métodos diagnósticos.
Sólo en las estructuras del cuerpo que tengan hueso o aire, la ecografía no es útil.

Esta dependerá del tipo de ecografía y se le indicará cuando se le cite para su realización. Varía desde ninguna preparación en las ecografías de extremidades, corazón, ojo, cuello… hasta acudir en ayunas, realizar una dieta y enemas de limpieza, en las de abdomen y pelvis. Como norma general se recomienda acudir con una ropa fácil de quitar y una higiene adecuada.

Sí, el doppler es un tipo especial de ecografía, que siguiendo los principios generales de la ecografía añade la posibilidad de ver y estudiar el movimiento de la sangre, por lo que se utiliza para estudiar arterias, venas y la vascularización de órganos.

El gran desarrollo de esta técnica hace que su uso esté muy extendido, será el médico el que indique su realización, para conocer si hay o no hay enfermedad y en su caso, la extensión, tipo, tamaño… de la lesión.
En muchos casos será la primera prueba a realizar y con sus resultados se decide si son necesarias más pruebas.

Siempre debe ser un médico especialista; los Servicios de Radiodiagnóstico centralizan muchas de las ecografías que se realizan en Hospitales y Centros de Salud, pero hay otras especialidades médicas que la utilizan habitualmente: Ginecología, Cardiología, Urología, Oftalmología…

Normalmente se realiza a través de la piel, colocando un gel acuoso que sirve de contacto con la sonda que maneja el médico, el cual visualiza las imágenes en un monitor.
Para determinados órganos es necesario introducir sondas especiales en el recto o la vagina para el estudio, así ocurre en los estudios de próstata o ginecológicos.
Pregunte todas sus dudas el ecografista, que se las responderá.

Sí, la ecografía sirve en numerosas ocasiones como guía para realizar punciones y biopsias para el estudio de enfermedades, incluso para realizar drenajes de colecciones.
El médico le indicará siempre al paciente cuando se van a realizar y cuales son los objetivos de estas intervenciones.



Ecografía - Ecografía Pélvica



La ecografía o ultrasonidos se refieren al envío de ondas de sonido a través del cuerpo. Las ondas sonoras son reflejadas por los órganos internos. Los reflejos son interpretados por instrumentos especiales que posteriormente crean una imagen de una parte anatómica. En la imagen ecográfica no se utilizan radiaciones ionizantes (rayos x).
Para las mujeres, la ecografía pélvica es el método más frecuente de examen del útero y ovarios y, durante el embarazo, para monitorizar la salud y el desarrollo del embrión o feto. En el hombre, la ecografía pélvica se centra en la vejiga y la próstata. Las imágenes de la ecografía se capturan en tiempo real, por ello, pueden demostrar movimiento de los tejidos internos y órganos, así como el flujo sanguíneo de arterias y venas.

Millones de padres expectantes han visto la primera “foto” de su hijo aún no nacido gracias a la ecografía del útero y feto (ver la página Ecografía Obstétrica). Sin embargo, la monitorización del desarrollo fetal no es la única razón del examen ecográfico pélvico.
Para la mujer, las exploraciones ecográficas pueden ayudar a determinar las causas de dolor pélvico, sangrado anormal, u otros problemas menstruales. Las imágenes ecográficas pueden también ayudar a identificar masas palpables tales como quistes ováricos o fibromas uterinos, así como cánceres ováricos o uterinos. Ecohisterografía (ecografía con infusión salina) es una relativamente nueva en la que la solución salina estéril se inyecta en el útero mientras se realiza una ecografía transvaginal. El propósito es distender la cavidad uterina (cavidad endometrial) en busca de pólipos, miomas, o cáncer, en especial en pacientes con sangrado uterino anormal. Otras indicaciones incluyen la evaluación de la cavidad uterina buscando anomalías uterinas (formas uterinas anormales desde el nacimiento) o cicatrices. El suero salino delimita la lesión y facilita la visualización y las medidas. Algunos médicos la utilizan también en el estudio de la infertilidad. La inyección de suero salino y aire permite al médico buscar aire pasando a través de las trompas de Falopio, indicando permeabilidad de las trompas.
En el hombre, la ecografía pélvica es una valiosa herramienta para la evaluación de la próstata y las vesículas seminales.
La ecografía pélvica puede ayudar en la identificación de cálculos, tumores y otras enfermedades en la vejiga urinaria tanto en hombres como en mujeres. Ya que la ecografía proporciona imágenes en tiempo real puede ser usada como guía en procedimientos como biopsias con aguja, en ella se usa una aguja para tomar muestras de células de una zona anormal para ser estudiada en el laboratorio. Ecografía Doppler es otro método ecográfico que puede usarse para evaluar el flujo sanguíneo de los vasos pélvicos.

Deberías vestirte de forma confortable, con ropa poco apretada. Para algunas exploraciones, le pueden pedir que beba hasta 6 vasos de agua las dos horas previas a la exploración, de manera que la vejiga se encuentre llena cuando comience la exploración. La vejiga llena ayuda en la visualización del útero, ovarios y la pared de la vejiga. Para las exploraciones transvaginales no es necesario que la vejiga se encuentre llena.

El equipo consiste en un transductor y un sistema monitorizado. El transductor es un aparato pequeño, manejado por la mano que se parece a un micrófono. El radiólogo o ecografista extiende un gel lubricante en la parte inferior del abdomen, donde están localizados el útero y los ovarios, y presiona entonces el transductor firmemente contra la piel. En la ecografía transvaginal se utiliza un transductor alargado como una varilla, cubierto y lubricado que es colocado en el interior del canal vaginal.
La imagen ecográfica es inmediatamente visible en una pantalla cercana que se parece mucho a una pantalla de ordenador o de un televisor. El radiólogo o ecografista mira la pantalla durante el examen y captura las imágenes representativas para guardarlas. Frecuentemente el paciente es capaz de verlas también.

La imagen ecográfica se basa en los mismos principios que el sonar de los murciélagos, barcos y pescadores con detectores de pescado. Como un sonido controlado rebota contra un objeto, sus ondas ecogénicas pueden ser usadas para identificar un objeto lejano, determinar su forma, tamaño y consistencia interna (líquido, sólido o mixto).
Las funciones del transductor son tanto como altavoz (para crear sonido) como micrófono (para grabarlo). Cuando un transductor es presionado contra la piel, dirige al interior del cuerpo un flujo de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles. Como las ondas sonoras resuenas (como el eco) en los tejidos y líquidos corporales, el sensible micrófono del transductor registra la longitud y el carácter de las ondas reflejadas. Con el ecoDoppler, el micrófono captura y registra pequeños cambios en la intensidad y dirección de las ondas. Las ondas son medidas y dibujadas en el momento por un ordenador, creando en tiempo real un cuadro dinámico en el monitor. Las imágenes pueden ser grabadas en video o en un disco. Además, cuando interesa, se pueden “congelar” determinados momentos de la exploración, de forma que se consiguen una serie de imágenes, resumen de la ecografía realizada. Estas imágenes “congeladas” se usan para obtener medidas y para documentar los puntos esenciales del estudio.
EcoDoppler es una aplicación de la ecografía diagnóstica para detectar células sanguíneas en movimiento dentro de los vasos y medir la dirección y velocidad de su movimiento.

Hay tres métodos para realizar la ecografía pélvica: abdominal (transabdominal), vaginal (transvaginal, endovaginal) en la mujer y rectal (transrectal) en el hombre. Se aplican en cada uno los mismos principios de sonido de alta frecuencia.
Para la exploración transabdominal, el paciente tiene la vejiga llena y está estirado en la mesa de exploración. Se aplica un gel en el área que va a ser examinada. El gel ayuda a que el transductor realice un contacto seguro y elimine bolsas de aire entre el transductor y la piel, ya que las ondas de sonido no pueden penetrar el aire. El radiólogo presiona firmemente contra la piel y lo mueve en uno y otro sentido hasta obtener la imagen de los órganos pélvicos. Puede realizarse ecografía Doppler con el mismo transductor. Más abajo se encuentra un ejemplo de transductor transabdominal.
La Ecografía transvaginal consiste en la introducción del transductor en la vagina después de que la paciente vacíe su vejiga y se le realice algo muy parecido a un examen ginecológico. El transductor es menor que un espéculo estándar usado en la toma de una citología vaginal. Se coloca una cubierta protectora al transductor y es lubricado con un poco de gel, después se introduce en la vagina. Sólo entran unos cm. Del transductor. Las imágenes se obtienen desde diferentes orientaciones para conseguir las mejores imágenes del útero y los ovarios. A través de un transductor vaginal puede conseguirse un EcoDoppler, es el mismo transductor usado cuando se realiza una ecohisterografía. Debajo se puede ver una foto del transductor. La ecografía transvaginal se usa estando la paciente acostada en la camilla y las piernas flexionadas como en un examen ginecológico.
La glándula prostática (próstata) está localizada directamente delante del recto, por ello se realiza su examen a través del recto (transrectalmente). Se coloca un protector al transductor, se lubrica y se introduce en el recto, de manera que las ondas sonoras deben recorrer un corto espacio. Se obtienen imágenes desde diferentes orientaciones para intentar conseguir la mejor imagen de la próstata. La posición más frecuente del paciente es colocado sobre su lado izquierdo sobre la camilla, manteniendo las piernas flexionadas, con las rodillas cerca del tórax.
Si se identifica una lesión sospechosa, se realiza una biopsia dirigida con la ecografía. Se hace avanzar una aguja hacia la próstata mientras el radiólogo la sigue con el ecógrafo. Se toma una pequeña muestra de tejido para que pueda ser estudiada al microscopio. Más abajo se puede ver una foto del transductor transrectal.
Cada método tiene sus ventajas. La aproximación transabdominal nos ofrece una visión de la pelvis completa, mostrando las relaciones entre las distintas estructuras internas. Ya que cuando utilizamos los transductores transvaginal o transrectal, vemos muy de cerca las estructuras, en determinadas ocasiones podemos necesitar estas aproximaciones. Puede ser útil para localizar el latido del corazón del embrión en un embarazo incipiente, para evaluar la consistencia del útero o medir un quiste en un ovario. Su médico o radiólogo decidirá si se utilizará una o una combinación de los diferentes modos ecográficos referidos en cada caso particular.
Cuando se completa el examen, puede pedirse al paciente que se vista y espere mientras son revisadas las imágenes que se han obtenido en las placas o en el monitor. Aunque, lo más frecuente sea que el ecógrafo o radiólogo ha sido capaz de revisar las imágenes ecográficas en tiempo real mientras son adquiridas, y el paciente puede marcharse inmediatamente.

La imagen ecográfica de la pelvis debería ser indolora. En la ecografía transabdominal estará estirado de espaldas sobre la camilla. El radiólogo o ecografista extenderá un poco de gel sobre la piel y presionará firmemente contra su cuerpo, moviéndolo hasta que las imágenes deseadas sean obtenidas. Puede sufrir alguna molestia de la presión del transductor sobre su abdomen, especialmente si ha de estar con la vejiga llena.
En la ecografía transvaginal, aunque la exploración se realiza en busca de la causa del dolor pélvico, la ecografía no debería provocar por sí misma dolor o aumento significativo de su dolor habitual. Una ecografía vaginal es generalmente menos molesta que una exploración ginecológica.
Si no es necesario realizar una biopsia, la ecografía transrectal de la próstata es similar a un tacto rectal realizado por su médico. Si se realiza una biopsia, la molestia producida por la inserción de la aguja es mínima ya que la pared del recto es relativamente insensible en la región de la próstata.
Casi todos los estudios duran menos de 30 minutos.

Un radiólogo, que es un médico experimentado en ecografía y otras exploraciones radiológicas, analizará las imágenes y enviará un informe firmado con sus interpretaciones al médico personal del paciente. El paciente generalmente recibe los resultados del médico que ha solicitado la exploración. En algunos casos el radiólogo puede discutir los resultados preliminares con él antes de establecer el informe definitivo. Nuevas tecnologías pueden facilitar la distribución del informe diagnóstico y las imágenes pueden pasar a una red que facilite y permita la rápida comunicación entre el radiólogo y el médico.

Beneficios

• La ecografía es una exploración generalmente indolora (sin utilización de agujas o inyecciones, en la mayoría de los casos).
• La ecografía está ampliamente disponible y es fácil de usar.
• La ecografía no utiliza radiación ionizante para obtener las imágenes, y es la modalidad preferida para el diagnostico y monitorización de mujeres embarazadas y sus hijos aún no nacidos.
• La ecografía pélvica puede ayudar a identificar y evaluar una variedad de enfermedades urinarias y reproductoras en ambos sexos, sin el riesgo mínimo de la exposición a los rayos-x.
• La ecografía proporciona imágenes en tiempo real, convirtiéndola en una buena herramienta para guiar procedimientos mínimamente invasivos, como infiltraciones de cortisona, biopsias con aguja.
• La Ecografía puede visualizar estructuras, movimiento y función de los órganos, vasos sanguíneos y el desarrollo del feto.

Riesgos

• Para la ecografía diagnóstica estándar no hay efectos perjudiciales en humanos.

• Las ondas sonoras son reflejadas por aire o gas. Sin embargo, ecografía no es la exploración ideal para el intestino. Exploraciones con bario o scanner pueden ser los métodos de elección para los problemas de intestino.
La ecografía penetra con dificultad en el hueso y, por lo tanto, puede ver solo la superficie externa de las estructuras óseas y no puede penetrar dentro o más allá. Para visualizar las estructuras internas de los huesos o ciertas articulaciones, deben seleccionarse otras modalidades, como la RM.



Ecografía - Ecografía Prostática



Los ultrasonidos o ecografía funcionan mediante el envío de ondas sonoras al interior del cuerpo. Estas ondas se reflejan en los órganos internos y son recogidas por unos aparatos especiales que crean a partir de ellas imágenes de la zona anatómica. No utiliza radiación ionizante (rayos-x) para realizar la imagen. La imagen ecográfica se toma en tiempo real, de manera que nos puede enseñar movimiento de los tejidos u órganos internos, como la circulación de la sangre en arterias y venas.
La ecografía de la próstata se utiliza para detectar posibles alteraciones en el interior de la glándula prostática. Puede indicarnos si la próstata está aumentada de tamaño o si hay un crecimiento anormal que pueda parecer un cáncer.

En el hombre, la ecografía transrectal de la próstata puede ser solicitada si resulta elevado un análisis determinado de sangre o si el médico detecta un bulto durante un examen rutinario para descartar cáncer de próstata. Una ecografía de próstata también puede detectar otras alteraciones de la próstata como inflamación o puede ser utilizado en el estudio de infertilidad.
Ya que los ultrasonidos nos proporcionan imágenes en tiempo real, también los podemos utilizar como guía de determinados estudios como para realizar una biopsia con aguja, en la que la aguja se utiliza para tomar una muestra de las células de una zona anormal de la próstata para que pueda analizarse.

Deberá vestirse de manera cómoda, con una prenda poco apretada. Se le realizará un enema entre 2 a 4 horas antes del estudio para limpiar el intestino. Siga las instrucciones que le den para la preparación del intestino. Una vejiga llena ayuda a ver la próstata, por lo que se le puede pedir que beba alrededor de 6 vasos de agua antes de la prueba.

El equipo consiste en un transductor y un sistema de monitorizar. El transductor es un pequeño dispositivo de forma cilíndrica, que se lubrica y se introduce en el recto para ver la próstata o para realizar una biopsia guiada con ultrasonidos, si se sospecha un cáncer.
La imagen ecográfica es vista inmediatamente en el monitor, que se parece mucho a un monitor de un ordenador o de la televisión. El radiólogo o ecografista mira este monitor durante la exploración y toma imágenes representativas para almacenarlas. A menudo el paciente es también capaz de ver el monitor.

La ecografía se basa en el mismo principio que el sonar que usan los murciélagos, barcos de la armada o pesqueros para detectar bancos de peces. Cuando un haz de ondas sonoras se emite de forma controlado contra un objeto, sus ondas de ecos pueden ser utilizadas para identificar a distancia el objeto, su tamaño, su forma y su consistencia interna (líquido, sólido o mixta).
Las funciones del transductor del ultrasonido son las de altavoz (transmitir sonido) y micrófono (grabar los sonidos). Cuando el transductor es coloca en el recto dirige una corriente de ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles hacia el interior del cuerpo. Cuando las ondas del eco regresan de los tejidos y líquidos del cuerpo, el sensible micrófono del transductor, graba la longitud y características de las ondas reflejadas.

En el hombre, la próstata se localiza directamente delante del recto, por ello la exploración se realiza transrectalmente. Se coloca sobre el transductor una funda, es lubricado y colocado en el interior del recto de manera que el sonido sólo debe recorrer una corta distancia hasta la próstata. Las imágenes se obtienen desde diferentes ángulos para conseguir la mejor visión de la próstata. La mayor parte de las veces se realiza con el paciente acostado sobre su lado izquierdo y las piernas ligeramente flexionadas.
Si se identifica una lesión sospechosa con la ecografía o en el curso de una exploración rectal, se realiza una biopsia dirigida con ecografía. Este procedimiento consiste en introducir una aguja en la próstata mientras que el radiólogo ve la situación de la aguja con el ecógrafo. Se toma una pequeña cantidad de tejido para su examen microscópico. Más abajo puede ver un ejemplo de transductor rectal.
Cuando se ha completado el estudio se le dirá al paciente que se vista y espere mientras se revisan las imágenes en la placa o en el monitor. Uno de los ecografistas o radiólogo es capaz de ver las imágenes ecográficas en tiempo real mientras que son adquiridas y el paciente puede marcharse inmediatamente.

Si no es preciso realizar biopsia, la ecografía transrectal de la próstata produce una molestia similar a un examen rectal realizado por su médico. El estudio dura aproximadamente 15 a 25 minutos.
Si se realiza una biopsia, las molestias que se producen debido al pinchazo de la aguja son mínimas, ya que la pared rectal es relativamente insensible en la zona de la próstata. Una biopsia añadirá algún tiempo a la duración del estudio.

Un radiólogo, que es un médico con experiencia en ultrasonidos así como en otras exploraciones, analizará todas las imágenes y enviará un informe firmado con sus interpretaciones a su médico de cabecera. Generalmente recibirá los resultados el médico que ha solicitado la prueba. En algunos casos el radiólogo puede explicarle los resultados preliminares con usted a la conclusión del estudio. Nuevas tecnologías pueden permitir la distribución del informe y las imágenes mediante Internet facilitando el proceso.

Beneficios

La ecografía proporciona una imagen a tiempo real, proporcionando una buena arma para guiar procedimientos mínimamente invasivo, tal como la biopsia por aguja.
La ecografía está ampliamente disponible
La ecografía no utiliza radiación ionizante
La ecografía puede visualizar estructuras, movimiento y función de los órganos del cuerpo y vasos sanguíneos.
No hay efectos adversos, para el hombre, conocidos para el estudio ecográfico.

Riesgos

• No hay efectos adversos, para el hombre, conocidos para el estudio ecográfico.

El paciente que ha sufrido cirugía reciente de intestino, no es buen candidato para la ecografía de la próstata ya que este tipo de ultrasonidos necesitan introducir un dispositivo en el recto. Además, las ondas ecográficas se reflejan en el aire o gas, de manera que la ecografía no es un estudio ideal para el intestino. Estudios con bario o escáner puede ser el método de elección para problemas relacionados con el intestino.



Radiología Vascular e intervencionista



La radiología no es sólo buscar el diagnóstico con técnicas de imagen.
En muchos servicios de Radiodiagnóstico se realizan técnicas intervencionistas. Estas técnicas se caracterizan porque se hace algún tipo de procedimiento invasivo sobre el paciente, ya sea una biopsia con una aguja, una arteriografía mediante la introducción de un catéter en una arteria o un drenaje de una colección de pus en diferentes localizaciones del cuerpo.
En muchos servicios hay salas específicas para realizar las pruebas más complejas de radiología vascular e intervencionista. Estas salas, además de tener un equipamiento específico, se parecen a quirófanos, en el sentido de se toman las mismas medidas de higiene sobre el paciente.
Sin embargo, en otras salas (como la ecografía y la sala de escáner) también se hacen pruebas intervencionistas, sobre todo las biopsias.
Procedimiento de punción aspiración con aguja fina para obtener una muestra de un nódulo tiroideo. Este procedimiento se suele realizar en las salas de ecografía.



Radiología Vascular e intervencionista - Embolización de miomas uterinos.



Los miomas son tumores benignos compuestos por tejido fibroso y muscular que crecen en la pared del útero y que pueden alcanzar un tamaño considerable y provocar menstruaciones con sangrados importantes y fuerte dolor pélvico.
La embolización de los miomas uterinos es una nueva forma de tratamiento de estos tumores que evita la cirugía. Consiste en colocar un catéter por vía intrarterial puncionando la arteria femoral a través de la piel. Con control radiográfico, este catéter se dirige a las arterias uterinasy, una vez en el sitio adecuado, se inyectan pequeñas partículas que cierran las pequeñas ramas arteriales que nutren al mioma. El tejido del tumor muere y el mioma disminuye de tamaño y, en la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen.
Las partículas que se utilizan son de distintos materiales, todas son seguras y efectivas y se enclavan en las arterias uterinas de forma que no pueden liberarse y circular hacia otras partes del cuerpo.
Esa técnica la realiza un radiólogo intervencionista, que es un médico especializado entratamientos bajo control radiológico y que está especialmente entrenado para llevar a cabo el procedimiento.
En un principio, la embolización de miomas uterinos se hacía para contener y limitar la hemorragia durante la cirugía abierta, ya que estos tumores están muy vascularizados. Actualmente se ha comprobado que con la embolización por vía endovascular se resuelven los síntomas y no es necesario proceder a cirugía para completar el tratamiento.

La indicación principal es la de tratar los síntomas producidos por los miomas uterinos. Esto se consigue al detener el crecimiento del tumor y conseguir que disminuya de tamaño con la embolización.
Dado que no se conocen con certeza los efectos de la embolización sobre la fertilidad, esta técnica se aconseja a las mujeres premenopáusicas que ya no desean tener más embarazos pero que no quieren realizarse una extirpación quirúrgica del útero (histerectomía).
También es una técnica aconsejada a las mujeres que, por problemas médicos o de religión, no pueden recibir transfusiones de sangre y que deben operarse de miomas, ya que la embolización previa a la intervención quirúrgica evita el sangrado profuso y la consiguiente transfusión.
Asimismo se aconseja esta opción a las mujeres que no pueden recibir anestesia general.
La embolización de las arterias uterinas también está indicada para detener hemorragias secundarias a partos o tumores malignos de la zona.

En primer lugar el ginecólogo debe confirmar que los síntomas que usted presenta y que motivan este procedimiento son realmente debidos a la presencia de los miomas.
Se debe realizar un estudio con resonancia magnética o ecografía para valorar el número de miomas, su localización precisa y el tamaño.
Puede ser que su ginecólogo indique también una laparoscopia (consiste en introducir en la cavidad abdominal, a través de la piel,un tubo con una cámara en su extremo, para ver directamente la superficie de los órganos abdominales y pélvicos).
Si el sangrado es el síntoma más importante está indicado realizar una biopsia del endometrio (es la capa más interna del útero) para descartar cáncer.

La embolización se realiza en una sala de radiología vascular, dentro del Servicio de Radiología. Esta sala está equipada con un aparato de Rayos X y en condiciones estériles.
La técnica dura entre 60 y 90 minutos y durante todo el tiempo se le controlará la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea, el electrocardiograma, la respiración y el nivel de oxígeno en la sangre.
Se le administrará un sedante para adormecerla y anestesia local en la ingle. El radiólogo intervencionista practicará una pequeña incisión en la ingle e introducirá un catéter (tubo fino) en la arteria femoral. Conducirá el catéter bajo control radiológico hasta introducirlo en las arterias uterinas, ayudándose con pequeñas inyecciones de contraste yodado. Una vez colocado en el sitio adecuado, inyectará las partículas hasta confirmar que el flujo sanguíneo por el vaso se ha interrumpido. Una vez terminado el procedimiento, se limpia y se venda el sitio de la punción.
Muchas veces la paciente debe permanecer una noche en el hospital para observación. Después de la exploración es normal que sienta calambres en la pelvis durante unos días, también puede tener nauseas o febrícula. Los calambres son más fuertes en las primeras 24 horas y mejoran rápidamente en los días siguientes. Mientras esté en el hospital el dolor se controlará con infusión intravenosa de calmantes y se le recetará medicación oral en su domicilio.
En una o dos semanas podrá volver a sus actividades habituales.
En dos o tres meses los miomas disminuyen el tamaño y los síntomas mejoran, aunque en los casos de menstruaciones abundantes la mejoría se nota ya desde la primera menstruación después de la embolización.

El radiólogo intervencionista que realiza la embolización será quién interprete los resultados yvalorará también, conjuntamente con su ginecólogo o médico de cabecera, su evolución después de la exploración.

Beneficios

Es un procedimiento menos agresivo que la cirugía abierta, con menor tiempo de recuperación, no precisa anestesia general, la hemorragia es mínima y permite incorporarse antes a las actividades habituales.
Reduce los síntomas producidos por los miomas uterinos de forma efectiva, en el 85% de las pacientes, mejorando o desapareciendo el dolor, la hemorragia y las molestias pelvianas. Los miomas se reducen a la mitad de su tamaño a los 6 meses de la embolización.
Estudios realizados durante varios años después de la embolización de miomas uterinos han mostrado que es muy raro que las pacientes tratadas con embolización muestren crecimiento de los miomaso aparición de nuevos tumores. Esta técnica es más efectiva que el tratamiento hormonal, ya que en este último suele haber crecimiento del mioma cuando se interrumpe. También se ha descrito crecimiento en los miomas tratados con láser.

Riesgos

Relacionados con la introducción del catéter: todas las técnicas en las que se introducen catéteres en los vasos sanguíneos conllevan riesgo de daño en la pared del vaso, hemorragia en el sitio de la punción e infección. Cuando la embolización del mioma la realiza un radiólogo intervencionista con experiencia, estos riesgos se presentan en menos del 1% de los casos.
Alergia a contrastes yodados: puede variar desde un cuadro de prurito y picor hasta reacciones severas con alteración de la presión arterial o de la respiración. Dado que la paciente está controlada y monitorizada durante la exploración, estas reacciones, en caso de presentarse, se detectan inmediatamente y se revierten.
Desprendimiento de tejido miomatoso: en un 2% o 3% de las pacientes puede desprenderse pequeños fragmentos del mioma después de la embolización. Cuando esto se produce, puede ser necesario realizar una dilatación y curetaje para evitar el sangrado y la hemorragia.
Menopausia precoz: en la mayoría de las pacientes, los ciclos menstruales continúan normalmente después de la embolización del mioma, aunque en el 1%-5% de las mujeres puede presentarse la menopausia después del procedimiento, esto ocurre con más frecuencia en las mujeres de 45 años.
Necesidad de realizar histerectomía después de la embolización: en menos del 1% de las mujeres, puede ser necesario realizar histerectomía (extirpar el útero), a pesar de la embolización, por persistencia del dolor o presencia de infección.
Exposición a los Rayos X: las dosis que se reciben con esta técnica son inferiores a las que producen efectos no deseados para la paciente o sus futuros hijos.
Fertilidad: no están claros los efectos de la embolización de miomas en la fertilidad de la mujer, a pesar de que hay mujeres que han tenido embarazos a término normales, después del procedimiento. Por ello se aconseja a las mujeres que deseen quedar embarazadas que elijan la extracción quirúrgica del mioma en lugar de la embolización. También es difícil de predecir cual será el estado final del útero y si la pared uterina quedará o no debilitada para soportar la presión del parto.

La embolización de miomas uterinos no debe realizarse en las mujeres asintomáticas, en las que pueden tener cáncer, o en la que tienen infección o inflamación de la pelvis. Tampoco debe realizarse en las que tienen insuficiencia renal, en las embarazadas o en las que presentan alergia a contrastes yodados.