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  Actividades Generales


Durante el Programa de Residencia, los médicos residentes realizan sus rotaciones en dependencias de Diagnóstico Médico S.A., que incluyen, dos centros ambulatorios propios, un centro ambulatorio tercerizado y tres Sanatorios con internación. Durante estas rotaciones, los médicos residentes tienen diferentes obligaciones y actividades asistenciales y académicas para el desarrollo de sus competencias, bajo supervisión docente permanente.
Los residentes cumplen horarios variables dependiendo del año, la rotación en curso y las necesidades de cada servicio. Es responsabilidad de los médicos residentes brindar una atención de alta calidad al paciente y demostrar profesionalismo en sus actividades diarias.
Las actividades asistenciales son organizadas por el Director del Programa de Residencia, quien organiza y determina el sistema de rotaciones de cada año. Los médicos residentes dependen directamente del Director del Programa de Residencia. En el Reglamento de la Residencia se determinan las responsabilidades de los residentes en las rotaciones.
Las actividades académicas son organizadas por las autoridades del Depto. de Docencia e Investigación y comunicadas por el Coordinador del Depto. de Docencia e Investigación, e incluyen, entre otras, ateneos clínico-radiológicos, clases teóricas, presentación de casos, revisión de las publicaciones científicas más influyentes de la especialidad, actividades de investigación, participación en cursos y congresos; y participación docente en la cursada de la Facultad de Medicina de la UBA. En el Reglamento de la Residencia se determinan las responsabilidades de los residentes en la actividad académica.
Para conseguir integración de los conocimientos teóricos, los alumnos realizarán en forma obligatoria el Curso Superior de Médico Especialista en Diagnóstico por Imágenes de la Sociedad Argentina de Radiología (S.A.R.), de 4 (cuatro años) de duración, debiendo aprobar todos los exámenes.
El seguimiento de los médicos residentes es realizado por el Director del Programa de Residencia y el Coordinador del Depto. de Docencia e Investigación, así como por los Jefes de los Servicios y demás docentes, quienes los orientan en forma permanente. Esta orientación incluye evaluaciones formativas con instrumentos específicos para las actividades teóricas y prácticas, como para el resto de las actividades académicas, informándose a los médicos residentes sobre sus logros y dificultades. Las actividades de seguimiento incluyen encuentros para analizar las etapas del aprendizaje de los cursantes. En el Reglamento de la Residencia se determinan los sistemas de evaluación.
Los médicos residentes y el cuerpo docente comparten la responsabilidad principal de la atención del paciente. A los residentes se les otorga progresivamente mayor responsabilidad e independencia a lo largo de su capacitación de acuerdo con su nivel de formación, capacidad y experiencia. Todas las actividades están bajo la supervisión del cuerpo docente. La competencia clínica del residente se mide mediante la evaluación constante de su desempeño durante la rotación, así como con pruebas objetivas mediante el exámenes teóricos y prácticos. El alcance de las actividades y los niveles de supervisión varían según los tipos de actividades realizadas dentro de cada rotación en las subespecialidades. Todos los residentes participarán en el cuidado de los pacientes y facilitarán la realización y la interpretación oportuna de sus estudios en todas las rotaciones. Los residentes actúan como un equipo bajo la guía de los médicos de los Servicios para elegir el protocolo, realizar, interpretar y comunicar los resultados de los exámenes de radiología.
Todos los residentes son responsables de organizarse un plan propio de estudio. Deberán leer el material asignado, complementando con otros temas relacionados a la especialidad y con el cuidado de los pacientes. Asimismo, deberán llevar a cabo las tareas asignadas por los docentes.
Se espera que todos los residentes demuestren sensibilidad a los problemas de diversidad del paciente, incluidos, entre otros, raza, género, creencias culturales y/o religiosas, orientación sexual, elección de carrera, nivel socioeconómico y educativo. Y que, además, desarrollen y demuestren valores consistentes con la más alta práctica ética de la medicina.